Contenidos Notas de Prensa Vídeos Foros Diccionario
Bienvenido al nuevo buscador de PuroMarketing. Nuestro sistema de búsqueda ha sido mejorado para proporcionar unos mejores resultados y mejor acceso a nuestros contenidos.
249 Shares
  • Suscríbete a nuestra Newsletter

    Recibir todos nuestros contenidos y novedades en tu email
  • Descubre la manera más rentable y efectiva de activar tu estrategia de marketing de contenidos
  • La mejor formación en Marketing Digital. Ahora con un 30% de descuento en tu matrícula
  • Prepárate con el Máster más avanzado del mercado en que incluye: #Traffic #CRO #Analítica #UX
  • PuroMarketing

    Uno de los elementos que ha quedado bastante claro en los últimos años que ha ido cambiando de forma recurrente ha sido el comercio. La irrupción de internet ha tenido un impacto directo sobre muchas áreas y las ha cambiado por completo y una de ellas ha sido el cómo compramos. El retail se ha tenido que enfrentar a la red y ha tenido que asumir muchos cambios. El cambio ha sido progresivo. Los consumidores empezaron comprando ciertas cosas en la red pero, a medida que se iban acostumbrando a ese proceso, han ido incorporando más y más elementos a sus pautas de consumo. Puede que hace unos años no nos atreviésemos a comprar ciertas cosas online. Hoy en día lo compramos prácticamente todo.

    Y esto ha llevado a que las tiendas no tengan más remedio que cambiar de estrategia y que ajustarse a nuevas realidades y nuevas necesidades de los consumidores. En EEUU, que está liderando el cambio y donde el ecommerce empezó antes, se pueden ver muchos más claros los efectos de esta migración de hábitos.

    Por ello, el retail ha cambiado mucho en las últimas dos décadas y se ha enfrentado a muchos momentos que funcionan como punto de no retorno, como barrera que hay que sortear sí o sí si se quiere seguir operando. Al cierre de 2017, como recuerdan en un análisis de The Atlantic, se puede decir que se ha llegado a cuatro puntos específicos. Hay cuatro cuestiones que las tiendas tienen que comprender ya, porque se han convertido en los cuatro grandes hitos del año.

    La desconexión entre jóvenes y tiendas de siempre

    Aunque algunos estudios señalan que los adolescentes siguen prefiriendo comprar en tiendas físicas (posiblemente porque para comprar en internet necesitan una tarjeta de crédito que no tienen), las cosas no son exactamente iguales entre los millennials. Ellos están cambiando el modo en el que compran y, sobre todo, lo que esperan de las tiendas y la relación que establecen con ellas. Los millennials son los que han mandado a una situación complicada a los centros comerciales mastodónticos de las afueras en EEUU, donde muchas grandes compañías están cerrando sus tiendas en ellos intentando encontrar una nueva estrategia.

    Esto está llevando a que los centros comerciales se reinventen y que den entrada a nuevos jugadores. De hecho, en EEUU, la presencia en centros comerciales de vendedores que habían empezado a operar en internet ha crecido en un 1000% desde 2012. Los nuevos jugadores tienen claro que la experiencia tiene que ser omnicanal y que lo físico puede ser el punto de partida para comprar online.

    El conflicto de clases de las tiendas

    O lo que es lo mismo, la estrategia que las compañías están empezando ahora a desarrollar tiene en cuenta cuestiones como la importancia de tener menos tiendas, pero bien localizadas. Las tiendas se han convertido en algo que tiene que estar en zonas destacadas (como zonas con altos ingresos o con elevada población) y que puedan servir como gancho.

    En EEUU, por ejemplo (el mercado en el que se está viendo esta teoría), se está produciendo una especie de creación de realidad a dos niveles. Las ciudades y estados más ricos son los que tienen más aperturas de tiendas, mientras que los suburbios deprimidos ven como cierran sus centros comerciales. Pero no es el único cambio: en muchos de estos lugares menos ricos los antiguos espacios gigantescos de comercio se están reconvirtiendo en centros de almacenamiento y distribución... pero para los gigantes del ecommerce. Amazon, por ejemplo, tiene dos grandes centros de almacenamiento en dos localidades no muy destacadas en lo que antes eran dos centros comerciales.

    La reinvención o desaparición del cajero

    El cajero de la tienda o del supermercado era una presencia constante, sin embargo su presencia empieza a ser cada vez menos clara. Muchos gigantes del retail están ya implantando formatos que hacen que el consumidor sea él mismo quien pase sus productos por caja y otros están reinventando a sus trabajadores.

    De hecho, hace unos años, algunas cadenas estadounidenses estaban reinventando a sus cajeros en puestos de atención al cliente, en lugar de mantenerlos en cajas. Pero, de hecho, el cambio se puede ver en otras estadísticas. En EEUU, el de cajero era uno de los trabajos más habituales, pero se espera que en los próximos 10 años decline. Su presencia será sustituida por la de los reponedores de ecommerce, el creciente personal que se encarga de llenar las cajas de las compras que se hacen online.

    Los coches que se conducen solos también tendrán un impacto

    Lo tendrán a muchos niveles. Por un lado, serán una herramienta a emplear a la hora de llevar mercancías. Compañías que dependen mucho de la distribución los emplearán para mover mercancías de un modo más económico. ¿Será en el futuro próximo un coche sin conductor el que traiga a casa lo que hemos comprado en Amazon o la compra del supermercado? Por otro lado, las tiendas también lo ven como un potencial riesgo en lo que a llegada de clientes a sus espacios se refiere.

    Semipresencial en Madrid · UCJC · Prácticas Remuneradas ¡Admisiones abiertas! · Inicio Febrero 2018
  • Comentarios
  • Anónimo
    No hay comentarios ni opiniones sobre este contenido. Sé el primero en opinar