El interés por las redes sociales sigue aumentando tanto entre las pequeñas como las grandes empresas y a medida que el tiempo transcurre y se cumula experiencia, el número de fans y seguidores de las marcas continua en aumento.
Cuando esta masa crítica de seguidores y fans comienza a incrementarse de forma exponencial, resulta una tarea difícil el identificar el comportamiento de estos usuarios. Algo que sin embargo, puede resultar de gran valor para las marcas que mantienen una comunicación y actividad continua, interactuando con estos usuarios. Pero ¿Conocemos realmente a nuestros fans y seguidores en las redes sociales?
Gestionar tal información y sobre todo, controlar todo aquello que se dice de nuestra empresa, marca o productos puede resultar una tarea sumamente difícil. Pero más aun es identificar cuales son los usuarios más críticos, detractores o defensores de nuestra marca.
Esto implica que en ocasiones, las empresas con miles de fans y seguidores en las redes sociales, establezcan conversaciones con usuarios sin tener presente o disponer de un perfil histórico generado en función de las emociones, reacciones, críticas y comentarios de cada usuario.
Tras una análisis global de las principales redes sociales actuales, hemos ideado un método a modo de experimento que podría aportar ciertos beneficios a las empresas a la hora de establecer o clasificar a sus seguidores en función de diferentes criterios. Lo denominamos método 'Social Simon'.
Su funcionalidad básica reside en la posibilidad de diferenciar a nuestros seguidores en función de diferentes reacciones analizadas, utilizando para ello un recurso tan sencillo como los colores para otorgar diferentes niveles de relevancia. De ahí el nombre dado e inspirado en el popular juego de colores 'Simon'.
Este sencillo método podría estandarizarse y ser aplicado en cualquier red social ya que su integración se reduce a resaltar los avatares o imágenes de los usuarios en el time line o muro de contenidos, con un marco de color variable en función de nivel o criterio otorgado.
Por ejemplo, una empresa podría utilizar el color rojo para diferenciar clientes conflictivos o polémicos, mientras que colores como el verde podrían servir para identificar a los verdaderos fans de las marcas. Otros colores como el amarillo o azul podrían establecer criterios intermedios o personalizados.
De esta forma, las empresas y marcas podrían tener un conocimiento más preciso del tipo de usuario con el que se inicia o retoma una conversación, o intentar reforzar las estrategias con aquellos usuarios más críticos con nuestros servicios o productos, o que correspondan a un criterio (color) asociado.
A continuación mostramos una serie de imágenes como prueba de esta sencilla integración. ¿Crees que este método resultaría realmente práctico y eficaz para su gestión y estrategias de marketing en las redes sociales?




Añadir a Favoritos
Marca para lectura
Enviar
Imprimir
PDF
Comentarios
Saludos!
Salu2
Gracias,
Marian