PuroMarketing

Consumidores, gasto y estrategia de las empresas: ¿Nos hemos vuelto más austeros por pandemia
La era Covid: Los consumidores se preocupan más por el ahorro y eso cambia su relación con las marcas

Cuando la situación económica se complica, los consumidores suelen actuar reduciendo su gasto. Es una cuestión de lógica: se tiene menos dinero y una situación económica más inestable, así que lo habitual es acabar siendo reticentes con a qué se dedican las cosas.

En 2008, por ejemplo, los titulares apuntaban que España estaba cerrando su año con el mayor desplome en consumo en 15 años. El gasto de los hogares caía entonces en un 2,3% y se volvía a los niveles de 1993. Y, por supuesto, tras el crack del 29 y la II Guerra Mundial (antes en España, con la postguerra de la guerra civil), el consumo también sufrió un parón.

Comparar la situación actual con esas crisis es complicado y no exactamente justo. Al fin y al cabo, ahora mismo estamos en una crisis sanitaria sin precedentes - o al menos sin precedentes cercanos en el tiempo - y el contexto no es igual a ningún nivel.

Sin embargo, y aunque la crisis no ha sido de entrada económica (aunque ya se podría decir que no hay quien no espere que se asocie a una), los consumidores están recuperando algunos de los patrones de comportamiento de tiempos pasados. Como en la incertidumbre de las crisis económicas, también se están volviendo más ahorradores y están pensando mejor y más en qué gastar. Cabría preguntarse, por tanto, si el coronavirus nos está volviendo más austeros.

Los datos económicos empujan a creer que sí. Uno de los datos es el del ahorro. Según las estadísticas del Banco Central Europeo, tanto empresas como hogares de la Eurozona han aumentado su ahorro en estos meses. De hecho, nunca habíamos ahorrado tanto como lo hemos hecho en el pasado mes de julio y la última vez que se produjo un salto similar fue en el principio de la recesión de hace una década.

Más control del gasto

Los consumidores también han empezado a reducir el gasto o a ser más conscientes a la hora de escoger en qué gastan y cómo se reparte su presupuesto. Así, ahora mismo, el 61% de los españoles da prioridad a la compra de artículos esenciales, como apunta un estudio de Intrum. España supera en tres puntos porcentuales a la media europea en este terreno.

Y no solo eso: 3 de cada 10 españoles están empleando ya apps móviles que les ayudan a evitar los gastos excesivos, según los datos de ese mismo estudio. Los datos suben en las franjas de edad más jóvenes y son el 43% de los de 18 a 21 años, el 50% de los de 22 a 37 y el 34% de los de 38 a 44. Incluso cuando las apps no están pensadas para controlar gasto tienen un papel importante en ello: el uso primero que le dan los usuarios de apps de moda en España a esas aplicaciones es, según la última Annual Survey de Showroomprive, comparar precios (lo hace el 27,67%, el porcentaje más elevado de usos otorgados).

La situación además podría caer todavía más si se debe volver a un confinamiento preventivo. Según las cifras de Los gastos de la cuesta de septiembre, elaborado por Bnext, los españoles planean recortar en un 25% su gasto en caso de que se produzca un nuevo confinamiento.

Problemas para las empresas

Todo ello supone un problema para las empresas. De entrada, es un problema generalizado para todo tipo de empresas, porque un recorte del gasto implica que es menos probable que consuman tu producto y, sobre todo, que hay que hacer un esfuerzo mayor para convencer de que el tuyo es el que realmente necesitan.

Pero, para continuar y de forma específica, es un problema importante para aquellas empresas que venden productos no esenciales (aunque aquí lo que es o no es esencial varía muchas veces según los consumidores). Su mercado se vuelve mucho más complicado y difícil.