PuroMarketing

Los consumidores se han vuelto mucho más conscientes de su dinero
Los cambios que la crisis del coronavirus dejará para siempre entre los consumidores

Pensar que el mundo va a ser después de la crisis del coronavirus exactamente como era antes de la epidemia parece un error de cálculo. El impacto de la pandemia ha sido notable y ha desestabilizado por completo a los consumidores y a los responsables de las marcas. Nada es exactamente como era antes y, lo más probable, es que nada vuelva al punto de partida después.

Por ello, uno de los elementos clave en los que están trabajando los analistas, los marketeros y los decision makers de las empresas es en el de comprender qué va a ocurrir en el día después de la crisis del coronavirus y qué tendencias de las que estamos viendo ahora se quedarán. Se necesita saber qué cambios de los que ha traído la crisis del coronavirus se quedarán para siempre entre los consumidores.

Así, por ejemplo, no queda dudas de que la aceleración que ha propiciado la crisis del coronavirus en transformación digital no tiene marcha atrás. Cada vez más servicios serán de manera telemática y cada vez también se posicionarán más procesos de consumo y de conexión con las marcas en este terreno. Las propias compañías han tenido que aprender a operar en sus mercados de una manera mucho más digitalizada, con más ecommerce y hasta con más teletrabajo.

Sin embargo, no todos los cambios serán solo tecnológicos. Los estados de ánimo y las percepciones de las cosas también han cambiado.

Más conscientes del dinero

El último estudio sobre la cuestión llega desde la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, y apunta que uno de los cambios que está generando la crisis es que ahora los consumidores son más conscientes del dinero. Esto es, tenemos mucho más presente nuestras economías.

Los datos parten de una muestra de consumidores locales, pero si algo ha demostrado la pandemia en lo que a patrones de conducta se refiere es que la respuesta de los consumidores suele ser bastante paralela.

En general, los consumidores tienen más presente su dinero y se piensan más dónde gastarlo. También, se busca una cierta comodidad. Un 57% de los consumidores reconoce que es mucho más consciente de su economía y un 43% que ha reducido su gasto.

Más consumo local y menos lujo

Además de pensarse más a dónde va el dinero, también se ha cambiado quién se lo lleva. En este punto, este estudio no es exactamente nuevo, porque otros ya han señalado antes que lo local está siendo el gran ganador de la crisis global. El 52% de los encuestados ha empezado comprar de forma local.

Al mismo tiempo, los consumidores están más abiertos a nuevas marcas y a aquellas que les permiten mantener sus cuentas saneadas. Un 33% ha probado nuevas marcas, un 38 otras que fuesen más baratas y un 41% menos lujosas. Un 42% está comprando más online. Si se gasta menos y se economiza más, también sube el ahorro y se reduce la deuda de los hogares, al menos ese es el patrón que han visto los responsables de este estudio.

Estos tipos de comportamiento se han interiorizado, lo que puede llevar a que en el mundo post crisis las marcas deban seguir peleando con esas armas. Los consumidores buscan lo cercano, pero también evitar despilfarros. La estrategia debe pasar por demostrar qué valor tiene lo que se ofrece y por conectar con los consumidores de una manera más cercana.