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Los marketeros están de acuerdo con la idea de que las cosas fluirían mejor si no tuviesen que recibir el ok de tanta gente 

El marketing de contenidos se ha convertido en uno de esos elementos que los marketeros ven de forma ultra positiva y que creen que les permitirá llegar mucho mejor a los consumidores. Las estrategias de contenidos se han ido refinando a lo largo de los años y, para algunas compañías, se han convertido en una vía directa para captar leads de calidad, reforzar la imagen de la marca o acelerar la conversión.

Para las empresas B2B, los contenidos son además una de las mejores maneras de posicionarse como expertas en una materia. Los marketeros emplean los contenidos como una guía para posicionar sus valores de marca como compañía pro.

Sin embargo, y a pesar de todo su valor, los contenidos son también un elemento complicado para los marketeros B2B. Puede que sepan de su valor y que quieran potenciarlos, pero se encuentran con una serie de problemas cuando se lanzan a hacerlo. Un estudio de Radix, que parte de encuestas a marketeros B2B de todo el mundo, ha analizado qué es lo que frena el contenido en ese entorno.

Los principales lastres

En la lista de los grandes problemas a la hora de crear contenidos de calidad y buenos, los responsables de marketing de las compañías B2B tiene claro cuál es el problema. El elemento que se posiciona como el reto más presente, seleccionado como tal por más del 60% de los encuestados, son las prioridades cambiantes. Un 65% de los encuestados deja claro que es un grave problema y un 24% que es un problema, aunque de menor alcance. Solo un 11% no lo ve algo problemático.

La agenda está cambiando todo el rato y lo que importa cambia en todo momento. Por ello, los marketeros no son capaces de desarrollar una estrategia de marketing de contenidos que cumpla con los estándares que esperan de las cosas. Es un lastre para crear un contenido de calidad.

Tras ello se posicionan las interferencias y los recursos (también importantes, la primera supera el 50% de respuestas y la segunda se queda en ese umbral). En cuarta posición entra la carga de trabajo. Los marketeros tienen ya muchas cosas que hacer en sus jornadas y el marketing de contenidos, por muy importante que sea, es un elemento más.

En posiciones muy similares entre las respuestas de los principales lastres están también el contacto con el consumidor y la cooperación interdepartamental. Las políticas de marca y legales son el siguiente punto que funciona como freno para crear grandes contenidos.

Finalmente, la lista se cierra con una audiencia poco receptiva, la importancia del tema, la falta de ideas o el encontrar las habilidades necesarias para crear esos contenidos.

Demasiadas velas en este entierro

Igualmente, para la creación de contenidos, los marketeros se enfrentan a un problema en quién lee qué y cómo eso se autoriza. Los contenidos suelen pasar no solo por las manos del responsable del departamento y el equipo de redactores, sino que además acaban enredados en una maraña de autorizaciones de otros directivos. Los contenidos pueden llegar a convertirse en una pesadilla burocrática. De hecho, casi no resulta sorprendente descubrir qué creen los responsables de marketing.

Así, el estudio de Radix señala que la mayoría de los marketeros responsables de contenidos B2B está de acuerdo con la afirmación de que "si nadie más tuviese que autorizar nuestro contenido, los resultados serían mucho mejores". Los marketeros europeos son los que están más de acuerdo con esta afirmación.

Y esto ocurre posiblemente porque, en general, se asume que no todo el mundo sabe qué es y qué no es un buen contenido. El 100% de los marketeros europeos no está de acuerdo con la afirmación de que "en mi empresa todo el mundo sabe qué es un buen contenido".

En general, y teniendo en cuenta todos los elementos de la muestra, solo un 13% de los encuestados está de acuerdo con que es así y todo el mundo dentro de la corporación sabe qué es un buen contenido y qué no.