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Tiempo atrás conversaba con un cliente sobre la importancia de que los links para cancelar la suscripción a un boletín electrónico o newsletter resulten muy sencillo de encontrar, y en lo posible, siempre incluir en la cabecera de todos los mails un link de desuscripción, que sea muy difícil obviar.

Esto tiene su lógica -más allá de la obligatoriedad ética y legal de incluir un link de desuscripción-, y es que más y más gente que usa webmail se está (mal)acostumbrando no ya a desuscribirse de los boletines o newsletters a los que está suscripto, sino directamente a hacer click en el botón o link «Correo no desado» o «Marcar como Spam».

Da igual que se trate de spam o de una newsletter a la que se han suscripto y que ya no les interesa, lo que se impone es la comodidad de no estar buscando un enlace al pie o semi escondido para darse de baja, y esto tiene consecuencias para quienes envían mails ajustándose a las reglas.

Si tomamos el caso de Hotmail en particular, cada hit o «denuncia» que recibe el link «Correo no deseado» es contabilizado como una suerte de «voto negativo» en contra de quien envió ese mail, y si estos «votos negativos» superan un cierto porcentaje (muy bajo, por cierto) sobre el total de mails enviados, contribuirá a que los mails de ese enviador sean o bien enviados directamente a la bandeja de Correo no deseado o bien bloqueados por completo y que reboten como «policy error».

Conscientes de estos problemas, hace algún tiempo ya que Hotmail, AOL y algunos otros ISP han creado feedback loops, que es una interesante ayuda para quien envía mails ajustándose a la legalidad vigente, pero sobre esto hablaremos en algún otro post.

Por estas razones (y varias otras, que merecerían varios artículos) es muy importante facilitar la desuscripción de una lista, poniendo en todos los mails y tan visible como sea posible el link para darse de baja.

No hay peor negocio que intentar retener a un suscriptor a quien ya no le interesan los mails que le enviamos.