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De todos los inconvenientes que ocasiona el spam, los que suponen un mayor coste son la pérdida de tiempo y la eliminación de espacio en el disco duro. Según un reciente estudio del American Institute Radicati Group, el spam ocasiona un considerable coste a las empresas. El estudio también demuestra lo que una solución de antispam puede conseguir y cómo puede resolver el problema de forma rápida y eficaz (siempre y cuando el filtro sea efectivo y detecte el spam).

Según el estudio mencionado anteriormente, una organización, de unos 1.000 usuarios pueden gastar unos 1.8 millones de dólares (1.2 millones de euros) al año en la gestión del spam. De esos 1.8 millones de dólares, 7.000 se emplean en soluciones internas de gestión de la seguridad. El espacio del disco duro desperdiciado por culpa del correo basura cuesta a las empresas unos 220.000 dólares de media, empleados en recursos como, por ejemplo, discos duros si quieren mantener un tráfico regular del correo electrónico, al mismo tiempo que tratan de enfrentarse al bombardeo masivo de correo basura. Aún así, el coste real del spam es tan sutil, que pasa inadvertido: la pérdida de productividad debido al spam puede cuantificarse en 1.5 millones de dólares al año, en empresas de 1.000 usuarios. Este coste, sólo se acumula, con una media de un par de minutos de tiempo de cada trabajador, empleado sólo en la revisión de su correo y en la eliminación del spam.

Las conclusiones del estudio estadounidense, se aplican de igual forma a Europa, es decir, que el spam es un problema global. En otro estudio, antispameurope ha confirmado que el coste del spam para las empresas alemanas es de una media de 800 euros por puesto de trabajo. Más importante aún es que hay una relación directa entre la tasa de reconocimiento del spam y los gastos generados por el spam. “Cuanto más alta es la tasa de reconociendo de detección del spam, más bajos son los costes totales”, explica Oliver Dehning, General Manager de antispameurope. “Un filtro efectivo puede reducir enormemente los costes totales, en comparación con un filtro que no lo sea”.

La importancia de la tasa de reconocimiento a la hora de considerar el coste puede verse claramente en este ejemplo: una tasa de reconocimiento del 99%, supone que 10 de cada 1.000 correos basura todavía continuarán en la bandeja de entrada. Sin embargo, si el 99.9% del spam es bloqueado, significará que solo un correo basura será entregado en la bandeja de correo. Cuando el volumen de spam es más alto, esta aparentemente, pequeña diferencia, tiene una significativa consecuencia en los resultados del coste.

El tiempo que lleva a una solución de anti-spam dar resultado, depende mucho de su tasa de reconocimiento. Los usuarios se han percatado de esto también: según un estudio de antispameurope, el 74% de los usuarios consideraban la tasa de reconocimiento como el criterio más importante a la hora de escoger un filtro antispam por encima de la detección de los falsos positivos (44%). “No es sorprendente”, Oliver Dehning continua. “El principal objetivo de un filtro anti spam es, ante todo, parar el spam – evitar que llegue a las bandejas de correo”.