PuroMarketing

El smartphone ha transformado los hábitos de los consumidores de una forma radical. Este es ahora el dispositivo preferido para conectarnos a Internet, y por lo tanto, para llevar a cabo todas esas acciones que antes realizábamos en el ordenador: desde participar en redes sociales a comprar online. Pero su influencia en el proceso de compra va mucho más allá y ahora el móvil es empleado incluso para pagar en las tiendas físicas. O al menos, algún día lo será.

Y es que a pesar de que los móviles llevan ya muchos años entre nosotros, no acaban de convencer a los compradores como medio de pago, tal y como muestran los datos de GfK, que revelan que solo el 3% de todas las transacciones se finalizan mediante este dispositivo.

Ahora bien, el porcentaje se dobla en el caso de la generación Z: de las transacciones realizadas por consumidores de entre 18 y 24 años, el 7% se finaliza vía pago móvil. De hecho, más de la mitad de los compradores de este grupo de edad (el 53%) afirmaron haber hecho un pago móvil (ya sea compra móvil o pago móvil en el punto de venta), lo que es casi cuatro veces más que los baby boomers que dijeron los mismo (el 14%). En el caso de los millennials y la generación X, los porcentajes eran de 37% y 27% respectivamente.

¿Y por qué son los jóvenes los más entusiastas del pago móvil? Probablemente porque son, por un lado, los que más integrado tienen el uso del smartphone en su vida cotidiana, y por el otro, porque son los que tienen un mayor nivel de confianza en la seguridad de este dispositivo. De hecho, el 31% de los encuestados entre 18 y 24 años aseguraron que "Pagar con un dispositivo móvil es más seguro que con otros dispositivos", mientras que la media de lo que pensaban eso entre todos los grupos de edad era solo del 16%. De la misma manera, solo el 33% de los chicos opinaban que este método era 100% seguro, un porcentaje muy similar al de los millennials, pero tres veces superior al de las personas mayores.

Sin embargo, en lo que respecta a la preocupación por la seguridad de los datos personales, las cifras eran sorprendentemente similares entre las diferentes generaciones. De hecho, el porcentaje de jóvenes que afirmaban estar preocupado por la seguridad de los pagos móviles era del 55%, ligeramente superior al de baby boomers (51%). Aunque probablemente esto se debe a que a quienes no piensan recurrir jamás al móvil para pagar, les preocupa menos que sea o no sea seguro.

Cada vez más transacciones se completarán vía móvil

Probablemente por eso son los jóvenes los que más esperan incrementar su pago móvil, y el 53% cuentan con completar cada vez más transacciones a través de smartphones, tabletas y otros dispositivos móviles, mientras que solo el 27% de la población general cree que aumentará su uso del pago móvil.

Como explican desde GfK: "Muchos consumidores no entienden el valor añadido que ofrecen los pagos móviles. Esto supone una oportunidad para que la industria desarrolle su propia narrativa sobre por qué la gente debería usar los dispositivos móviles para pagar sus compras -y la seguridad, la velocidad y la comodidad de uso deberían estar entre las principales razones-. En 2016, veremos como el pago móvil gana protagonismo a través de la adición de beneficios complementarios como recompensas, descuentos y cupones integrados en los sistemas de pago del teléfono".