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¿Puede ser el escándalo de Cambridge Analytica y Facebook una suerte de llamada de atención para los demás jugadores de la red? Al fin y al cabo, Facebook no es la única compañía que usa datos de sus usuarios para vender publicidad y para segmentar audiencias. Prácticamente todo el mundo lo está haciendo ahora mismo en la red y por tanto casi se podría decir que todos los grandes jugadores están expuestos a un escándalo en cuestión de datos.

En una reciente conferencia, dos directivos de Google (el responsable de Asia Pacífico y el de seguridad y confianza para la región del Sureste de Asia) señalaron, sin embargo, que Google no se iba a ver arrastrado a algo así. "La manera en la que el ecosistema función es completamente diferente", señalaba uno de los directivos, indicando que ellos tienen "fuertes políticas" desde hace tiempo y que no se han enfrentado al tipo de problemas de los que Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, hablaba ante el Senado estadounidense.

Reconocían que tenían que prestar atención a privacidad, pero insistían en que estaban en "un lugar mejor". Y aunque no niegan que hayan tenido problemas (como apuntan en The Drum, el medio en el que se recogen estas declaraciones, tras el evento se lanzó un comunicado puntualizando algunas cosas), creen que su posición no es tan delicada como la de la red social.

Pero ¿realmente están en una posición más sólida y están blindados ante un escándalo con privacidad de las dimensiones del de Facebook?

Google no es tan diferente

Como apuntan en Bloomberg, nadie en Google estaría envidiando a Zuckerberg la semana pasada, cuando tuvo que sentarse durante 10 horas ante una comisión de la administración estadounidense, pero tampoco deberían sentirse confiados. Los movimientos que han hecho para competir con Facebook han hecho que su posición sea también delicada (están en el filo) y, sobre todo, ellos tienen mucha información.

"Google, en todos los aspectos, captura más datos", apunta al medio el presidente de la News Media Alliance, David Chavern, recordando que es un poder igual de fuerte en el terreno de la publicidad online. Google no ha tenido los grandes problemas de Facebook (el escándalo de las noticias falsas y su papel en la trama rusa de propaganda) ni tampoco ha visto como le estallaba en la cara un caso Cambridge Analytica, pero eso no implica que tenga una hoja de servicios completamente en blanco y que no haya estado en situaciones precarias en términos de privacidad y no pueda estarlo.

Cambiar las normas, abrir la caja de Pandora

Las nuevas reglas de su sistema publicitario, implementadas hace dos años, permite cruzar datos que poseen los anunciantes con los datos que Google tiene, rompiendo la que había sido su regla sagrada de mantener sus propios datos separados, como recuerdan en Bloomberg.

Esto fue claramente un movimiento para competir contra Facebook, como demuestra que muchas de las herramientas nuevas sean casi parejas a las de la red social y como directamente señalan dos fuentes internas al medio económico. Y la decisión se podría convertir ahora en el último de sus grandes quebraderos de cabeza porque los podría exponer mucho más en el futuro a problemas de privacidad como el que acaba de sufrir Facebook.

De hecho, la preocupación que los consumidores tienen por su privacidad no se limita solo a Facebook. Google también despierta dudas y cuestiones. El 35% de los usuarios del buscador están muy preocupados por la invasión de la compañía en su privacidad. Siete años atrás solo eran el 25%. Los datos siguen por detrás de los de Facebook (en ese caso es el 43%), pero tampoco están tan por detrás.

Y, no hay que olvidar, si el escándalo de Facebook lleva a las autoridades a cambiar las normas, estas también cambiarán para Google.