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El equipo de marketing está en constante crecimiento y tiene que sumar cada vez perfiles más diversos y más variados. El crecimiento en los últimos años de sus atribuciones pero también la cada vez mayor dependencia de la tecnología y de lo que esta supone y aporta han hecho que se necesiten nuevos trabajadores que tienen que asumir responsabilidades nuevas. Al marketero se le piden cada vez cosas más variopintas y el contexto le obliga a adquirir nuevos conocimientos en materias variadas. Entre ellas está la tecnología.

Es la tecnología la que ha hecho que los equipos de marketing tengan que incorporar a profesionales un tanto inesperados, como podrían ser matemáticos o estadísticos. Es también lo que hace que ahora las empresas tengan que pensar en fichar a forenses.

La recomendación llega de una fuente bastante incuestionable en estas cosas, la consultora Gartner, que suele adelantarse a las tendencias del mercado y detectar tendencias claras en lo que a movimientos de las compañías toca. Eso sí, estos forenses no son exactamente como salidos de un capítulo de CSI o una de esas series criminales, sino más bien un profesional que da solución a lo que ya se empieza a ver con un potencial problema y un serio riesgo para las compañías.

Como explica uno de los expertos de investigación de la consultora, ya están viendo como "más y más líderes de analítica y datos y chief data officers" están fichando a este tipo de profesionales. La tendencia irá en aumento. Esperan que para 2023 el 75% de las grandes corporaciones habrá fichado a uno de estos expertos.

El perfil será el de forense de comportamiento de IA-especialistas en privacidad y confianza del consumidor. Es decir, serán expertos que estudiarán qué impacto tiene la inteligencia artificial y el machine learning en la compañía.

¿Qué hacen estos profesionales?

Su trabajo estará - y está ya en algunos casos - muy vinculado a lo que las nuevas tecnologías suponen y a cómo cambian las cosas para las marcas y su ámbito de actuación. Así, se encargarán de analizar que no estén aplicando sesgos y que no estén suponiendo un comportamiento negativo para la compañía, así como se posicionarán como una fuerza contra los problemas de privacidad y mal uso de los datos de los consumidores.

Serán como una policía que analice lo que ocurre, pero también un blindaje ante los posibles problemas. Al fin y al cabo, como recuerda el analista de Gartner, las compañías necesitan prepararse para posibles riesgos y también para evitar que estas nuevas herramientas tecnológicas tengan un impacto negativo en su imagen de marca. Un algoritmo que aplique un sesgo podría poner en peligro su reputación y su imagen pública.

Las compañías del sector de la tecnología y las de finanzas ya están implantando equipos (cada vez más) que se encargan de estas cuestiones. Facebook, Google, Bank of America o la NASA ya tienen trabajadores que encajan con este perfil o están contratando a forenses tech.

Son las pioneras, pero las que adelantan cómo será el futuro. "Aunque el número de compañías contratando forenses para machine learning e investigadores éticos es todavía pequeño a día de hoy, el número se acelerará en los próximos años", asegura Jim Hare, analista de Gartner.

Esto abre nuevas oportunidades (ya hay quienes están ofreciendo a las empresas este tipo de servicios o herramientas para gestionarlo) pero también suma un nuevo tipo de presión sobre las empresas y sus capacidades de contratación.