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Domino's prueba a dejar en manos de robots la entrega de sus pizzas
El retorno de los robots de Domino's: ¿Un avance de la tecnología o simple estrategia de marketing?

Hace unos cuantos años, en prácticamente todas las previsiones sobre el futuro, se incluían proyecciones sobre robots y dispositivos autónomos que servirían para llevar productos a los consumidores. Era la época en la que las tiendas sin cajeros estaban empezando a aparecer y en la que la idea parecía cada vez menos de ciencia ficción y más potencialmente posible. Así, muchas grandes compañías estaban trabajando con ideas como vehículos sin conductor, drones o robots que darían atención al cliente.

Aunque su potencial era múltiple - una de las ideas existentes en aquellos años era la de la una pequeña tienda sobre ruedas que se desplazaba a diferentes lugares de forma autónoma - en general se pensaban como una solución para los retos del ecommerce. La logística de las entregas de productos suponía un lastre para las empresas del sector, que veían como muchas veces tropezaban en la última milla. Era la más complicada, la que implicaba pensar mejor la eficiencia de entregas y simplificarle las cosas a los consumidores.

Sin embargo, todas estas ideas se acabaron convirtiendo en noticias curiosas y en prototipos de productos y servicios. Durante algún tiempo parecía, por ejemplo, que todas las grandes compañías estaban probando a crear drones y vehículos autónomos para que se encargasen de llevar a los consumidores finales sus compras online (y que además simplificaba las entregas en zonas menos rentables).

La idea de dejar en manos de la tecnología las entregas de todo tipo de productos no es, por tanto, exactamente nueva. Los vendedores de toda clase han intentado reconvertir la tecnología para sus usos y servirse de ella para llevar hasta el consumidor final todo tipo de productos. Lo llevan haciendo años, con la casi garantía de que cuando probaban alguna de estas soluciones se iban a convertir en noticia.

Los drones que entregan paquetes de compras online o los coches sin conductor que te llevan tu pedido de comida se convertían en un elemento vistoso para hacer marketing de contenidos y actualizaciones en redes sociales y en la excusa para colarse en los telediarios. La compañía demostraba que era creativa e innovadora y protagonizaba una noticia positiva. Lo importante no era tanto que se fuesen a cambiar las cosas como lo que ese intento reportaba en retorno de imagen de marca. Era, básicamente, marketing.

La diferencia con lo que ocurre ahora está en que no solo se trata de marketing o de ruido con un tema vistoso: ha empezado a ser algo que hay que tomar en serio, una idea a conquistar para responder a los retos del consumidor actual.

Por todo eso, y por mucho que todas lo estuviesen probando, los drones de Amazon o de la tienda online que toque no están volando ahora mismo por los cielos. Las entregas del ecommerce no son muy diferentes - y no mucho más tecnológicas - que las de 2010. La gran cuestión está en si lo seguirán siendo en el futuro próximo o si, de esta vez, los robots han llegado para quedarse de verdad.

Cómo se ha pasado de marketing a hechos

La clave están en que llegó la pandemia. Por un lado, la crisis del coronavirus ha disparado el uso de comercio electrónico: los consumidores han estado más tiempo en sus casas y han reducido las visitas a tiendas físicas. Ya sea por preferencia o porque no les quedaba otra, los consumidores han comprado muchas más cosas online y han pasado a depender mucho más del comercio electrónico.

Por otro lado, la crisis del coronavirus no solo ha sobrecargado las redes logísticas del ecommerce, también ha creado nuevos retos. Ha obligado a tener en cuenta cuestiones como la seguridad, la higiene o la distancia social. Básicamente, se quiere reducir el contacto.

Y en ese contexto los robots y los dispositivos autónomos que se encargan de entregar productos y compras podrían tener una nueva existencia. ¿Ha llegado el momento del revival del robot?

El robot que entrega pizzas

Los tests de herramientas han vuelto: Domino's acaba de lanzar uno en Houston, Estados Unidos, con un robot que se encarga de repartir las pizzas que compran los habitantes de un barrio de la ciudad.

La prueba es todavía limitada. Solo los habitantes de una zona de la ciudad pueden participar y escoger que la entrega sea vía robot. El robot se acerca a su casa y les permite extraer la pizza gracias a un código numérico. El dispositivo es un pequeño vehículo autónomo fabricado por la compañía Nuro.

La prueba, como recuerdan desde la CNN, es una experiencia un tanto diferente a lo que hasta ahora había hecho la compañía. La cadena de pizzerías ya había probado a entregar pizzas por drone en Reino Unido y por coches auto conducidos en EEUU, pero eran movimientos más bien vinculados a crear ruido positivo para la marca. Ahora, las cosas son un tanto distintas: no es tanto ruido, sino una prueba real para ver cómo reaccionan los consumidores al formato.

Aunque los dispositivos completamente autónomos no están exactamente a la vuelta de la esquina, la maniobra muestra que se ha recuperado el interés por ellos.