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Durante la próxima década, la realidad aumentada irá creciendo junto a Internet y los dispositivos móviles, de tal forma que alcanzará al público global en 2021. Dentro de muy poco será normal enriquecer la realidad gracias, por ejemplo, a gafas que multiplican la información de lo que vemos en tiempo real.

Es una de las conclusiones del informe 'Realidad Aumentada: una nueva lente para ver el mundo', difundido por la Fundación Telefónica, segundo de los monográficos pertenecientes al proyecto del SiE10, que se ha presentado por primera vez en España esta semana en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia.

La realidad aumentada (en inglés augmented reality o AR) es el conjunto de aquellas tecnologías que permiten la superposición, en tiempo real, de imágenes, marcadores o información generados virtualmente, sobre imágenes del mundo real.

El Informe está estructurado en dos partes: la primera contiene el análisis tecnológico y de servicios y la segunda el resultado del debate de un grupo de expertos que, tras leer el informe tecnológico, conversaron en la sede de Fundación Telefónica sobre las implicaciones y el futuro de esta tecnología en función de los campos en que son expertos.

Consultoras como Gartner, apuntan que la RA tardará entre 5 y 10 años en llegar al público global de forma paulatina, aunque la introducción ya ha empezado. Según datos de AIB, la RA crecerá, principalmente debido al auge de los dispositivos de mano, sobre todo del comentado smartphone (aunque también de la mano de las consolas portátiles) desde una facturación de 6 millones de dólares en 2008 a una de 350 millones en 2014, lo que supone una tasa de crecimiento anual (CARG) del 97%.

Para que estos servicios sean posibles son necesarios varios agentes y factores: los fabricantes de dispositivos, el trabajo de los desarrolladores del software que posibilita las aplicaciones necesarias para el reconocimiento visual y el procesamiento de imágenes, los proveedores de contenidos (Nintendo, EA, Scholastic, etc.) y el contenido de los propios usuarios que lo generan (Facebook, LinkedIn, Wikipedia, etc.).

Un aspecto esencial de la RA es la red, con una disponibilidad de conectividad permanente, ya que precisamente estos servicios permiten acceder a la información digital complementaria a la del mundo físico y actualizarla en tiempo real.

Usos y Aplicaciones

Las aplicaciones que la RA puede tener en diferentes aspectos de nuestra vida cotidiana van desde la aplicación en videojuegos a la enseñanza, pasando por la salud o el marketing, entre otros.

El marketing y los procesos de venta son los ámbitos donde más se está aplicando en este momento la RA. En relación al marketing, las empresas ven la RA como una forma de diferenciarse con respecto a la competencia, ofreciendo al usuario la posibilidad de acceder a experiencias visuales llamativas. En el ámbito de la venta, la gran ventaja que ofrece es la opción de comprobar el resultado de la compra sin necesidad de probar físicamente el producto, lo cual es ideal en entornos de venta por Internet.

Aunque en la actualidad gran parte de las iniciativas de RA se han centrado en el ámbito del ocio y el marketing, "es previsible que se extiendan a otras áreas a medida que la tecnología madure y se simplifique todavía más", destaca el análisis.

Sectores como los del turismo, la educación y la salud también comienzan a tener un grupo considerable de aplicaciones, a los que hay que añadir los que tradicionalmente han venido utilizando más estás tecnologías (incluso en su acepción más amplia de RA inmersiva) como el militar, la manufactura y mantenimiento automovilístico y aeronáutico así como el entrenamiento de habilidades y destrezas.

Tendencias

La RA es una tecnología relativamente joven pero empieza a vivir una "cierta edad de oro debido al desarrollo de los smartphones". A pesar de ello se debe considerar el inicio de un desarrollo que irá avanzando "al ritmo de maduración de las tecnologías de la información". Esta evolución vendrá marcada según su usabilidad y funcionalidad, lo que supondrá nuevos servicios, "mucho más cómodos de utilizar por parte de los usuarios y con muchas más capacidades".

En la actualidad ordenadores y teléfonos móviles son los dos tipos de dispositivos utilizados, aunque se espera que con el desarrollo de las tecnologías de display junto con la miniaturización de componentes permitan hacer factible el sueño de unas gafas donde se sobreimprima directamente sobre los cristales la información virtual.

El último paso de estos sistemas sería la creación de lentes que se puedan situar directamente sobre el ojo humano y sobre las cuales se muestre la información virtual, aunque esto todavía se considera un objetivo a largo plazo pero ni mucho menos imposible.