CEF Centro de Estudios Financieros

PATROCINA
PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas en Español

En una reciente cena de treintañeros, la mesa se podía dividir en tres grandes grupos. Estaban quienes conocían a Peppa Pig porque tenían hijos pequeños y estaban condenados a ver en una suerte de non-stop los vídeos de sus aventuras. Estaban también quienes estaban muy metidos en la cultura de los virales y de internet y para quienes Peppa era popular como protagonista de memes y no pocos gifs. Estaban luego quienes se quedaban entre unos y otros y no sabían que Peppa Pig es una marca dueña ya de un imperio.

Peppa Pig es la protagonista de una serie de dibujos animados británica, una cerdita rosa que vive con sus padres y su hermano pequeño y que se ha convertido en uno de los últimos grandes hits en los contenidos para niños de preescolar. Sus historias son cortas, pero también material para convertirlas, gracias a secuencias e imágenes (un poco como ocurre con Bob Esponja) para las que poco importa la historia del capítulo, en base para contenidos virales. Una escena en la que Peppa cuelga el teléfono a una amiga, fastidiada porque esta sabe silbar y ella no, es posiblemente uno de los mejores ejemplos.

Peppa Pig empezó como un proyecto de un estudio que estaba al borde de la desesperación y de la quiebra, en una cadena pequeña británica de televisión, hace 15 años. Peppa Pig triunfó en su momento porque, cuando sus creadores la estaban desarrollando, vieron dos grandes temas que no aparecían en los éxitos para niños del momento (finales de los 90). No había historias con familias y no había éxitos protagonizados por un personaje femenino. En sus primeros años, los creadores de la serie se inspiraban en las cosas que hacía en la vida real Lily, la hija de cuatro años de dos de los ilustradores (y la primera voz de Peppa en la serie).

Desde entonces se ha convertido en un fenómeno global, como recordaban en The Guardian, con una distribución de sus capítulos en 118 países y con una presencia muy importante en China. China es ya, de hecho, uno de los mercados que más aporta a sus cuentas de ventas de productos derivados y el hecho de que este sea el año del cerdo solo ha ampliado el tirón de Peppa Pig en ese mercado. El tirón de Peppa en ese mercado es tal que los analistas chinos ya apuntaban a que la marca más falsificada en moda durante este año iba a ser, llamativamente, Peppa Pig.

Una marca de mil millones de dólares

La última valoración de ventas en retail de los productos vinculados a Peppa habla ya de que la marca mueve 1.300 millones de dólares, unos 1.160 millones de euros en ventas globales. El tirón de la marca podría además ir a mayores. La empresa que ha creado los Legoland está trabajando ya en atracciones de Peppa Pig y estableciéndolas en varias ciudades por todo el mundo. En su Reino Unido, Peppa Pig tiene su parque temático.

Además de la audiencia directa que logran sus episodios en televisión, plataformas VoD y YouTube, Peppa se ha convertido en la estrella de un amplio abanico de productos derivados. Hay muñecos, juegos y libros, por supuesto. De hecho, aunque nació como un contenido para televisión, su presencia en las librerías para niños es ya llamativa.

En uno de esos dossieres para prensa para días especiales, en este caso el Día del Padre, la editorial que publica sus historias en España incluía el libro Peppa Pig. Mi papá en las recomendaciones. "Hay personajes como Peppa Pig que se han convertido en auténticos clásicos", explicaban en la nota de prensa. "Sus historias son siempre actuales y divertidas a partes iguales", añadían. Peppa es ciertamente ya un icono de los productos para niños.

Pero no solo vende esos productos. Como otros grandes hits de los contenidos infantiles, Peppa ha vendido agua embotellada, esponjas, galletitas, cereales, pasta o colonia infantil. Y, aunque la serie también ha protagonizado un amplio abanico de críticas, Peppa Pig ha conectado poderosamente con su audiencia (y con sus padres) y vende todos esos productos de forma masiva. Es una poderosa y milmillonaria marca global.