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Casi la mitad de los consumidores seguirá comprando marcas que probó durante el confinamiento y que le dieron una buena experiencia

La conexión de los consumidores con las marcas no se ha parado durante la crisis del coronavirus. No solo hemos seguido comprando ciertos productos, sino que incluso hemos visto en otros una suerte de confort ante los problemas y ante las situaciones más complicadas. Por ejemplo, algunos consumidores han recuperado marcas de 'siempre' porque hacen que se sientan mucho más seguros y más confortables.

Pero estas conexiones tienen un impacto que va mucho más allá del momento y de las emociones que las marcas nos generan en estas semanas. La relación que estamos estableciendo ahora mismo con las marcas resultará especialmente importante también en el futuro.

Los datos de un estudio de Morning Consult lo dejan absolutamente claro. Durante esta crisis, por muchas razones, los consumidores han probado marcas nuevas. Muchas veces venían marcadas por los problemas de disponibilidad en los espacios en los que estaban comprando o por la aparición de nuevas necesidades.

Los consumidores sí van a tener en cuenta el consumo realizado durante estas semanas en sus decisiones de compra futuras. El 33% asegura que comprará marcas que ha probado durante el confinamiento después del mismo y un 45% que seguirá confiando en aquellas marcas que le dieron una buena experiencia. Y, a pesar de que este es un momento complicado, un 24% reconoce que no comprará nunca más aquellas marcas que ha probado estos días y que no han resultado.

Y no solo eso: perder al consumidor durante estas semanas puede ser el elemento que haga que se pierda para siempre. Un 44% reconoce que está gastando menos en algunas marcas y que espera el momento en el que podrá volver a gastar en ellas, cierto, pero también un 46% reconoce que no las echa de menos.

Una ocasión para romper barreras de entrada

De hecho, desde Morning Consult tienen claro que la experimentación en términos de marca está siendo especialmente importante en aquellas categorías en las que el consumo ha subido.

Por ejemplo, en las comidas precocinadas o en los productos de higiene y cuidados personales. Son cosas que los consumidores han estado comprando más y en los que además se han hecho con lo que estaba disponible. ¿Quién no ha acabado comprando en el supermercado un cierto producto en vez de otro simplemente porque era el que estaba disponible?

A eso, los analistas de Morning Consult suman que los consumidores han asumido como necesarias categorías que no siempre veían como tales. Esto es, dentro de esos verticales más populares, han comprado productos que no compran de forma habitual en su "vida normal" porque han sentido que durante la pandemia y su contexto sí eran necesarios.

Por tanto, la crisis ha servido para romper barreras de entrada y para que los consumidores prueben marcas y productos. Las marcas protagonistas de estos movimientos deberían aprovechar el momento y capitalizar ese flujo de consumidores accidentales para asentar una nueva conexión con ellos en el momento post-coronavirus. Es decir, deben aprovechar esta oportunidad que ha aparecido de forma inesperada.

Las marcas que no se han visto beneficiadas también deben tenerlo en cuenta. La crisis ha tenido un impacto en la fidelidad y la lealtad de marca, por lo que las compañías deben tener presente el nuevo terreno de juego pero también premiar a quienes les han sido fieles estas semanas.