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Quizás simplemente una víctima de las guerras comerciales protagonizadas por Estados Unidos en los últimos meses, quizás simplemente un efecto más de lo que algunos analistas han señalado ya de cómo los productos de Apple han perdido la magia. Lo cierto es que la noticia tecnológica del comienzo del año es que Apple ha tenido que reconocer que las cosas no van exactamente como esperaban que fuesen a ser. Apple acaba de lanzar un aviso a inversores y accionistas señalando que las ventas están siendo más lentas de lo esperado. En el último trimestre, el que coincide con la campaña de Navidad (período de grandes ventas del año), Apple no ha vendido tanto como esperaba hacer.

"Basándonos en estas estimaciones, nuestros ingresos serán más bajos que nuestra guía original para el trimestre, con otros elementos manteniéndose en línea con nuestras previsiones", señalaba Tim Cook en una carta a los inversores.

La compañía no ha presentado resultados, pero sí ha hecho una corrección sobre las proyecciones de lo que espera conseguir durante el trimestre que se acaba de cerrar (29 de diciembre) y que presentarán en unas semanas. Según sus nuevas estimaciones, los ingresos serán de aproximadamente 84.000 millones de dólares (antes Apple esperaba moverse entre los 89.000 y los 93.000 millones de dólares).

Qué le está pasando a Apple

Cook recuerda en su carta a inversores lo que ya señaló en la presentación de resultados anterior cuando lanzó sus previsiones para el trimestre en marcha. Entonces, apuntaba cuatro elementos clave. Primero, que el lanzamiento en un período diferente del iPhone podría afectar a las ventas. Segundo, que la cotización del dólar podría afectar a sus ventas en el extranjero. Tercero, que tenían un "número sin precedentes" de nuevos productos que podrían enfrentarse a limitaciones de proveedores. Cuarto, que la situación económica en algunos mercados emergentes les iba a pasar factura.

Los datos que aportan ahora señalan que los resultados en China no están siendo similares a los del pasado. De hecho, el mercado chino es el responsable del declive del crecimiento interanual en el mercado global de Apple.

La compañía también se está viendo arrastrada por otros elementos que impactan en el mercado chino. Por un lado, la tensión entre China y EEUU está haciendo que los consumidores consuman de forma más activa productos chinos y por tanto que acaben haciéndose con un Huawei (la detención de una alta ejecutiva de la compañía china no ha ayudado a la imagen de las empresas estadounidenses en el país). Por otro, hay que recordar que en los últimos años Apple ha perdido su atractivo como marca cool en el país asiático. Si antes se compraba un iPhone como elemento social, para marcar estatus, esa percepción y ese comportamiento se han perdido.

En los últimos días, igualmente, se ha recrudecido el culebrón judicial con Qualcomm, una disputa por una acusación de violación de patentes que podría congelar las ventas de terminales de Apple en el país asiático (hay quienes dan por sentado que los iPhones tendrán que dejar de ser vendidos, pero Apple ya ha dicho que eso no es lo que va a pasar). El problema judicial podría tener además ramificaciones que irían más allá de China: en Alemania algunos modelos de iPhone ya han tenido que dejar de ser distribuidos.

Por todo ello, y también vinculado a estos datos, las ventas del iPhone en todo el mundo están siendo más bajas de lo esperado. Los malos datos en ese mercado hacen que los que Apple consigue en otros (por ejemplo, en España van a cerrar el trimestre con ventas récord, como explicaba Cook en la carta a inversores) no sean ya suficientes para tirar por los datos finales.Volviendo a lo que sucedía hace unos días y al momento en el que Apple tuvo que reconocer que no cumpliría objetivos, sus directivos señalan que no es una cuestión de un único factor sino de una mezcla de cuestiones y de problemas. Como explicaba Cook en una entrevista con la televisión estadounidense, la compañía se enfrenta a una "colección" de cosas que es la que hace que se produzca este efecto caída. "Algunas son macroeconómicas y otras son específicas de Apple", señalaba. "No nos vamos a sentar esperando por lo macro que cambie. Espero que lo haga y soy optimista, pero vamos a centrarnos profundamente en las cosas que podemos controlar", añadía.

Cambiamos menos de smartphone y pagamos menos

Los problemas de Apple están además en cierto modo en línea con lo que le está ocurriendo a la industria. El mercado de los smartphones está llegando a unos niveles en los que el crecimiento y las ventas masivas parecen mucho más difíciles. El número de consumidores que tienen ya uno de estos smartphones es muy elevado, lo que limita la renovación y la compra de nuevos teminales.

"La combinación de la saturación del mercado, el incremento de la tasa de penetración y un precio medio de venta cada vez más elevado redujeron el crecimiento del conjunto del mercado", explicaba un experto de la firma de análisis IDC, Anthony Scarsella.

Igualmente, no se trata solo de un problema de renovación de terminales y de ratios de consumo, sino también de precios y expectativas. El iPhone es muy caro y tiene un precio muy elevado, mientras su competencia ofrece ya terminales de gama media con funcionalidades similares a la gama alta por cantidades mucho más competitivas.

Un cambio en la imagen que transmite

Pero estos datos suponen algo más que simplemente un cambio en los datos corporativos y en las cuentas, implican que Apple se tiene que enfrentar a nuevos primeros y esos nuevos primeros no son de los que resultan especialmente gloriosos. Estos datos implican que Apple va a cerrar su primer trimestre de la campaña de Navidad con descenso desde Tim Cook asumió el control de la compañía hace unos años.

Esta es también la primera vez en 20 años que Apple tiene que lanzar una corrección sobre resultados y adelantar que no cumplirá las expectativas que el mercado tenía con respecto a ella. En los momentos más próximos al aviso, las acciones de Apple estuvieron suspendidas. Cuando volvieron al parqué, cayeron en un 7%.