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Amazon monitorea todo aquello que puede suponer un problema para sus ventas, desde el trabajo de los sindicatos a la presión de los grupos de defensa del medioambiente
Nuevo problema de reputación para Amazon: una investigación los acusa de vigilar a los sindicatos

Amazon ha sido una de las empresas para las que 2020 no ha sido un año complicado. La necesidad de tener productos rápido y el hecho de que el gigante haya estado siempre operativo ha hecho que muchos consumidores se refugiasen en sus servicios para adquirir todo tipo de productos, especialmente durante los meses de confinamiento en los diferentes países europeos en los que se aplicó esta medida. Pero, aunque económicamente Amazon está teniendo un buen año, en términos políticos y de reputación se está enfrentando a un período muy complicado.

Por un lado, el gigante del ecommerce se ha convertido en el epicentro de investigaciones, como le ocurre a los gigantes de la tecnología, sobre monopolio, con ya resultados negativos para ella en Europa. Por otro lado, se ha enfrentado a problemas de reputación y críticas por parte de los consumidores y diferentes industrias. Son problemas que ya arrastraba de antes y que la crisis ha amplificado. El ejemplo de las librerías, que han perdido ventas este año mientras los libros se seguían vendiendo online, es una de las muestras más claras.

A la lista de problemas reputacionales - y con potencial para convertirse en algo más: hay quienes apuntan que ha infringido las leyes europeas con ello - se suma ahora una investigación periodística. Según los documentos y testimonios que maneja Vice, Amazon ha estado monitoreando movimientos sociales, sindicales y medioambientales en Europa, especialmente durante la temporada de pico de ventas, para evitar que se pudiesen convertir en un problema para sus ventas. Esto es, ha hecho un seguimiento de lo que ocurre para prevenir, entre otras cosas, que los sindicatos se hiciesen fuertes dentro de su plantilla, siempre según apuntan los documentos que maneja Vice.

¿En qué se basa el medio? Para empezar, ha usado información pública. Amazon había publicado en sus ofertas de trabajo perfiles de analistas de inteligencia para Global Security Operations Center, su división que se ocupa de la seguridad interna, que listaban entre las cosas que tendría que hacer el seguimiento de "amenazas de organización sindical". Las ofertas ya no están publicadas. Además, ha recopilado testimonios.

Aun así, la pieza clave del exposé de Vice es una colección de informes. Son algo más de dos docenas de informes internos realizados en Europa durante la peak season de 2019, el período que va del Black Friday al final de la campaña de Navidad y que supone el momento de máximas ventas. Los informes han sido escritos por analistas de su división de seguridad y muestran un seguimiento de lo que hacen a nivel sindical sus trabajadores en Europa. La información se completa, aseguran desde Vice, con información recabada en redes sociales de grupos de justicia social y defensa del medioambiente.

Los informes también confirman que Amazon ha contratado a operativos de la agencia Pinkerton. La agencia Pinkerton, un clásico de los detectives del siglo XIX, sigue funcionando como lo hacía antaño, aunque con diferentes dueños y distintos entornos. Siguen ofreciendo investigadores y detectives. Como señalan en Vice, continúan también asociados a la idea del detective infiltrado para ver qué se cuece a nivel sindical y de protesta dentro de la plantilla.

Y estos elementos son los que podrían servir para crear una tormenta perfecta en términos de reputación e imagen pública para Amazon. La historia conocida de qué hizo un operativo Pinkerton entre los trabajadores de Amazon es la de que se infiltró en uno de sus almacenes polacos para ver si la agencia de trabajo temporal encargada de las contrataciones estaba diciendo a los candidatos qué debían decir para pasar las pruebas. Pero por muy legítima que sea la investigación, siempre quedará la potencial sospecha.

Amazon deja claro: no espían a nadie

Amazon ha dejado claro que no espía a sus trabajadores: "Cualquier intento de hacer sensacionalismo con estas actividades o sugerir que estamos haciendo algo raro o equivocado es irresponsable e incorrecto", ha señalado Lisa Levandowski, portavoz de Amazon, al medio estadounidense. Lisa Levandowski explica que tienen "como cualquier otro negocio responsable" un sistema de seguridad sobre sus operaciones.

Entre las herramientas que usan está un sistema de investigación interna "que trabaja con los cuerpos de seguridad como es apropiado". La portavoz deja claro que cumplen las leyes locales y que las autoridades tienen pleno conocimiento de lo que hacen. "No usamos a nuestros partners para recolectar información sobre los trabajadores de los almacenes", asegura la portavoz cuando el medio le pregunta por el fichaje de la agencia Pinkerton.

Choque cultural

Aun así, el artículo de Vice permite visualizar un choque entre la cultura corporativa estadounidense y la tradición sindical y la cultura corporativa europea. "No es suficiente que Amazon abuse de su posición de mercado dominante y se enfrente a cargos de monopolio en la Unión Europea, ahora están exportando las técnicas anti sindicales del siglo XIX estadounidense a Europa", denuncia otra de las fuentes del análisis, Christy Hoffman, secretaria general de la federación sindical UNI Global Union.

Durante los últimos años, la presión contra los almacenes de Amazon y la actividad sindical vinculada ha ido en aumento.