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En el último año, los gigantes de internet han visto cómo se multiplicaban sus problemas por cuestiones vinculadas a su posición en el mercado en varios países

En el último año, a las grandes compañías de internet se les han sumado, a todos los problemas derivados de la situación generada por la pandemia, su propia retahíla de situaciones complicadas. La presión ejercida por los consumidores, que son cada vez más críticos con su posición en el mercado, es importante, pero más lo es la de los diferentes organismos y administraciones públicas.

De forma sucesiva, se han visto audiencias públicas en órganos legislativos (como ha ocurrido en EEUU con las intervenciones de los directivos de las grandes tech ante su cámara de representantes), aperturas de investigaciones por monopolio y otras prácticas anticompetitivas o resoluciones poco favorables a sus intereses (como le acaba de ocurrir a Google en Francia). Los problemas de las grandes tech se han ido repartiendo por todo el mundo, con EEUU y los países de la Unión Europea como grandes epicentros de sus quebraderos de cabeza.

El último episodio al que se han visto arrastradas las grandes se ha producido en España estos días. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) acaba de anunciar que abre un expediente sancionador contra Apple y Amazon. La CNMC va a investigar si las dos compañías han realizado "prácticas restrictivas de la competencia".

La hipótesis de la que parte la CNMC es la de ambas compañías podrían hacer cerrado "restricciones comerciales" sobre cómo se venden los productos de Apple en la web de Amazon en España. Según apunta la Comisión, el organismo ha tenido acceso a "determinada información" (la CNMC no especifica cuál o cómo) que indicaría que Apple y Amazon habrían llegado a acuerdos para restringir la venta minorista de productos de Apple por terceros.

Es decir, la CNMC cree que hay indicios "racionales" para sospechar que Amazon y Apple colaboraron para limitar quién y cómo podía vender los productos de Apple en la web de Amazon. Las compañías del marketplace serían las hipotéticas perjudicadas por estos acuerdos.

No es el único punto que la CNMC investiga. Según explica en una nota de prensa en la que anuncia el arranque de la investigación, las dos compañías podrían haber cerrado también acuerdos de restricción en "determinada publicidad de productos competidores de Apple y determinadas campañas dirigidas a clientes de Apple por parte de Amazon" y otras restricciones comerciales que no identifica.

Por supuesto, como es de esperar en estos casos, la incoación del expediente no quiere decir necesariamente que las dos compañías sean culpables. Se trata de que existen sospechas de que esto ocurra y la CNMC hará ahora un proceso de investigación. Para instruir el expediente y llegar a conclusiones, el organismo tiene un período de 18 meses como margen máximo.

Lo que dicen Apple y Amazon

Por el momento, el margen de explicaciones de respuesta que han dado las compañías en cuestión es variable. Amazon España se ha limitado, como recoge Xataka, a señalar una de esas oraciones habituales en estos casos: "vamos a colaborar plenamente con la CNMC en su investigación", sin más.

Apple, por su parte, ha señalado que su colaboración con Amazon se centra en la eliminación de productos falsificados. Así, ellos han defendido: "trabajamos con Amazon para proteger a nuestros clientes de los productos falsificados y proporcionarles la confianza en que están recibiendo un producto original de Apple al abrir la caja. Seguimos la ley en todo lo que hacemos y compartiremos los hechos con la Autoridad de Competencia española".

La cobertura de medios del acuerdo entre Amazon y Apple de hace unos años, que eliminó la guerra entre ambas compañías y que volvió a meter a Apple en el ecosistema de Amazon, indicaba que Amazon iba a pedir a los vendedores del marketplace de productos Apple que justificasen que eran vendedores autorizados de la compañía.