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Sus patrones de búsqueda demuestran que quieren retomar la normalidad
Lo que las marcas más deseadas y buscadas dicen sobre el estado de ánimo de los consumidores

Hace ahora un año, se podría decir que el mundo (confinado) se dividía en dos grandes tipos de consumidores. Estaban los que habían aprovechado el tiempo encerrados en casa para abrazar el chándal (o incluso un 24 horas de pijama) y la ropa confortable. Estaban, aunque parecían una minoría, quienes a pesar de estar en casa seguían vistiéndose con normalidad. Quizás era porque tenían que participar en videollamadas de trabajo, quizás porque consideraban que ponerse ropa de deporte era 'caer demasiado bajo'.

Sea como fuese, eran un grupo minoritario. Durante todo el último año, las grandes marcas de retail y las de moda se lanzaron a una carrera para ofrecer ropa cómoda y ropa de andar por casa. Las firmas de fast fashion hasta inauguraron corners en sus tiendas especializados y algunos consumidores abrazaron un look mucho más confortable. Las ventas de mallas se dispararon.

Por tanto, el chándal, las mallas, los pijamas y los demás elementos de ropa cómoda se convirtieron en una especie de medidor inesperado del estado de ánimo colectivo y de lo que los consumidores esperaban hacer. El chándal se asentó como una especie de oráculo de las tendencias de consumo y de los planes de la ciudadanía. Entregarse al chándal y a las mallas de pilates implica abrazar el tiempo en casa y reducir el consumo en exteriores. Pero, un año más tarde del inicio de la crisis, el chándal, o su ausencia en las listas de lo más deseado, podría funcionar como una llave para comprender qué está ocurriendo con los consumidores y qué esperan del futuro inmediato.

¿Cuáles son las marcas más deseadas en moda ahora mismo? Como publica Vogue, partiendo de los datos de un estudio de Lyst, que cruza datos propios con tendencias de búsquedas en Google y social media listening, las marcas más deseadas - como más buscadas - son aquellos grandes nombres de lujo.

Las cifras vienen de los datos del último trimestre de 2020, los últimos de los que tienen resultados, lo que confirma que los consumidores sienten un cierto hastío ante la crisis y que han arrancado ya su despertar hacia un consumo más cercano a la prepandemia. Por ello, las marcas más deseadas son ya las de moda y lujo, las que más se buscan son aquellas que muestran tendencias que se vestirán fuera de casa.

Dominan las marca de lujo

Así, la marca más popular es Gucci, aunque como señalan desde Vogue ha protagonizado momentos destacables en términos informativos que impulsan interés (protagonizó estilismos virales de estrellas y lanzó una colaboración de ropa invernal con The North Face). Tras ella, Nike es la más buscada, junto con Dior como tercera. Balenciaga, Moncler, Prada, Louis Vuitton, Bottega Veneta, Saint Laurent y Off-White completan el listado.

En líneas generales, es el clásico de marcas de moda de alto nivel que influyen en las tendencias de moda generalizadas. Su ropa, eso sí, no es exactamente confortable para ver películas en Netflix desde el sofá.

El fin del peak chándal

Los datos del listado vienen marcados por la agenda informativa, en parte. Así lo recuerdan en las conclusiones del estudio. Gucci ha vivido cierto buzz por la película protagonizada por Lady Gaga que se está rodando sobre la familia dueña y Nike ha acumulado titulares, desde el escándalo por los tenis satánicos no oficiales de un rapero hasta los temas legítimos como sus zapatillas que no necesitan que uses las manos para ponértelas. Pero, aunque las cosas no son todavía color de rosa en términos postpandémicos (las últimas olas en Europa, el retorno lento de los viajes y la incertidumbre económica, recuerdan en el análisis), los elementos destacados en lo que a moda se refiere ayudan a ver cómo cambian las prioridades y los intereses.

Lyst concluye que "el punto álgido de los pantalones de deporte ha terminado". Los consumidores están "deseosos" de volver a salir a la calle y de dejar de llevar chándal todo el rato. Las ventas de vestidos (222%+) y de zapatos de tacón alto (163%+) se han disparado. Son síntomas, explican desde la firma de análisis, de que los consumidores quieren retomar cierta normalidad y "expresarse", esto es, quieren recuperar la moda como algo más que un elemento confortable.

Eso no quiere decir que la ropa cómoda se haya eclipsado del todo. Al fin y al cabo, la tendencia que la hacía más presente y popular ya venía de antes de la crisis y no se eclipsará por el hecho de que los consumidores puedan volver a ponerse ropa 'de vestir'.