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Las granjas están explotando el tirón del hashtag #factory para posicionar contenidos y vender
La sorprendente realidad de las granjas de contenidos para TikTok en la estrategia de social media marketing

Casi de forma paralela al crecimiento de internet fueron apareciendo las granjas de contenidos. Las granjas de contenidos trabajaban para crear grandes volúmenes de contenidos en aquellos entornos en los que resultaban más útiles y más rentables. De hecho, las granjas se han ido adaptando a las necesidades de cada momento. Fueron granjas de clics en un momento, luego también granjas de trolls y de lanzamiento de contenidos incendiarios. Ahora, por supuesto, las granjas de contenidos han interconectado con las redes sociales y el social media marketing.

Ya hace un par de año se apuntaba que se podían convertir en un riesgo para el marketing con influencers porque se habían lanzado a reciclar contenidos y a generar sus propios memes y virales. En Instagram, funcionaban creando perfiles centrados en verticales de éxito e impulsando contenidos que sabían que iban a tener muchísimo engagement.

Como habían antes hecho en Facebook con aquellas páginas que se hacían rápidamente virales e inundaban los feeds con contenidos, las content farms de Instagram buscaban simplemente posicionarse rápido y llegar a audiencias masivas. Seguían, se podría decir, una política de tierra quemada: llegar y arrasar, poco importaba lo que pasaba después.

Y ahora las granjas de contenidos y su tirón han llegado a TikTok, pero de una manera un tanto llamativa. La realidad de las granjas de contenidos de TikTok es sorprendente y está muy vinculada al ecommerce: usan una tendencia de contenidos creciente para posicionarse y directamente vender productos.

Detrás de estas granjas de contenidos están fábricas chinas, del mismo tipo de las que acaban copando las listas de productos vendidos en Amazon con una estrategia de encontrar el filón y explotarlo lo más rápido posible. Su modo de posicionarse ha sido analizado en una investigación en la prensa estadounidense.

Objetivo: vender

Todo empieza con una tendencia de contenido en social media propia del mercado chino. Durante los últimos años, un tipo de vídeo se ha popularizado en las redes sociales chinas. Eran vídeos realizados por los trabajadores de las fábricas chinas que mostraban, de un modo amateur, cómo se hacían los productos.

Los vídeos se fueron haciendo populares y de ahí saltaron, vía hashtag con tirón en TikTok, al universo de los social media en general y globales. Como explican en el análisis, el hashtag #factory tiene asociados cientos de millones de vídeos y es muy popular.

En TikTok, los vídeos van acompañados de cancioncillas pegadizas, pero funcionan también - y sobre todo - porque a la gente de a pie le fascina ver cómo se fabrican las cosas corrientes que usan cada día. En el análisis, aparecen, por ejemplo, vídeos en los que se ve cómo se hacen guantes de látex o cómo se rellena un peluche.

Ahora, los vídeos ya no tienen detrás a trabajadores de las fábricas que los suben de forma espontánea, aunque la estética sea la misma y el formato igual. En realidad, los perfiles tienen detrás a las propias empresas que fabrican esos productos, que los lanzan con el objetivo de hacerse virales - y que aparezcan en la pestaña de cosas que te pueden interesar - y que los monetizan directamente vía link. Sus perfiles, explican en Rest of World, van acompañados de enlaces que llevan a dónde comprar los productos que muestran.

Y, por supuesto, el contenido no se hace de forma poco controlada y por cualquier trabajador. Las empresas detrás de estos virales no han querido, en general, hablar con el medio, pero una de las que sí lo ha hecho reconoce que tiene unas 200 cuentas de TikTok posicionando este tipo de contenidos y a un equipo de 30 personas generando vídeos de cómo se hacen las cosas.