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Las redes sociales son divertidas, nos permiten mantenernos en contacto con los amigos y compartir momento especiales. Sin embargo, también tienen sus sombras, y son numerosos los estudios que muestran que un uso excesivo de ella puede tener consecuencias muy negativas, como provocar ansiedad o impedir una socialización normal. Si esto es así para los adultos, mucho más para niños y adolescentes.

No es cuestión de ponerse apocalípticos y pensar que Facebook es el mismo Satanás, pero no está de más tener en cuenta consejos de psicologos infantiles que recomiendan que los niños menores de 14 años no estén presentes en redes sociales. Porque, de hecho, si lo están. Según un informe de la ONS, el 64% de los niños y adolescentes de entre 10 y 15 años está presente en las redes sociales, una cifra sorprendentemente alta y que implica que hay niños que con 10 o 11 años ya cuentan con un perfil social. Aunque son datos de Reino Unido, la situación en España es muy parecida, tal y como veremos más adelante.

Según los expertos, esos niños están en riesgo de sufrir retrasos en su desarrollo emocional y social, algo que se agrava cuanto más tiempo dedican a estas plataformas sociales. Así, de los niños que no utilizan las redes sociales, el 12% tiene síntomas de enfermedad mental, cifra que se mantiene similar entre los que las usan menos de 3 horas al día. Sin embargo, aumenta hasta el 27% entre aquellos adolescentes que pasan más de 3 horas diarias en Facebook, Twitter o Instagram.

Además, las niñas suelen invertir más tiempo en redes sociales que los niños; mientras solo el 5% de los chavales dedica más de 3 horas diarias a este tema, entre las chicas el porcentaje aumenta hasta el 11%.

El informe recalca que si bien las redes sociales pueden proporcionar una vía adicional para conectar con los otros y establecer relaciones, también pueden ser una fuente potencial de comparaciones sociales, cyberbulling y aislamiento. La psicóloga infantil Hayley Van Zwanberg explica para Telegraph que "los niños están totalmente inmersos en un mundo virtual que es dañino tanto para la imagen que tienen de sí mismo como para la imagen que tienen del mundo; para algunos niños es difícil diferenciar realidad de fantasía". Además, el uso de redes sociales puede afectar a sus habilidades sociales, como las de mantener conversaciones triviales, escuchar a los demás o desarrollar empatía.

Los niños cada vez son más usuarios de las nuevas tecnologías

Esta situación debe entenderse en un contexto muy determinado, en el que los niños de 6 y 7 años son ya intensos usuarios de Internet y de los servicios que ofrece. De hecho, los niños pequeños ya no dependen del resto de la familia en su tiempo de ocio: 2 de cada 3 niños menores de 7 años tiene acceso a una tableta y muchos son directamente propietarios del dispositivo, donde acceden a contenidos y vídeos.

Un poco más adelante, entre los 8 y los 11 años, los niños son, por regla general, grandes consumidores de YouTube, y de hecho el 93% (según datos de The Marketing Store para KidSay) suele ver vídeos en esta plataforma. Lo que es más, el 69% cuenta con su propio perfil, a pesar de que para ello haya tenido que mentir en su fecha de nacimiento al registrarse (la edad mínima para abrir un perfil son los 13 años).

Y en España la realidad puede ser peor, pues un estudio de Kelisto informa de que los niños españoles sufren la mayor tasa de Europa de riesgo de adicción a Internet (ronda el 21%, lo que prácticamente dobla a la media europea). El 72% de los menores de 14 años tiene cuenta en las redes sociales y el 92% de los preadolescentes entre 10 y 15 años se conecta a la red de forma habitual.