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La presentación de los últimos resultados de Facebook desveló datos en cierto modo sorprendentes. A pesar de todos los problemas a los que se había enfrentado la red social en los últimos tiempos y a pesar de todas las crisis, Facebook había logrado mejorar su número de usuarios, conseguir más ventas en publicidad y conectar por tanto mejor de lo esperado tanto con los consumidores como con las marcas que habían querido llegar a ellos. Los datos económicos de Facebook eran mucho mejor de lo esperados y también chocaban con lo que los analistas llevaban diciendo en los últimos tiempos.

¿Implicaba todo esto que Facebook no estaba en medio de la crisis que se asumía que vivía? ¿Eran los escándalos y las crisis de reputación en realidad mucho menos relevantes de lo que parecía a primera vista? ¿O había incluso llegado el momento de hacer borrón y cuenta nueva con Facebook y con sus problemas?

Lo cierto es que la respuesta a todas estas preguntas es complicada. Puede que los datos económicos de la red social sean muy positivos, pero los problemas de reputación están muy lejos de terminar.

Los problemas de reputación siguen presentes

De hecho, Facebook está cada vez más y más enfangada en problemas reputacionales. La compañía no ha remontado cabeza en los últimos meses a la visión negativa que los escándalos de privacidad y reputación han generado. Y puede que parezca, al hilo de los números, que a los consumidores esto les está importando menos de lo que se pensaba, pero eso no quiere decir que no esté haciendo que las bases de la compañía, sus cimientos, no se estén asentando cada vez en terrenos más pantanosos.

Y, sobre todo, el problema de Facebook no solo está en que en realidad no ha logrado recuperarse de los diferentes golpes que la información que se comparte en la red social y su credibilidad han vivido sino que, además, tampoco está consiguiendo que los pasos que ha ido tomando le ayuden a mejorar las cosas. Incluso, estos pasos y estos movimientos se están convirtiendo en fuente de nuevos problemas, como justamente acaba de ocurrir.

Facebook había fichado a dos socios con buena reputación para confirmar la veracidad de las cosas? y Facebook acaba de perderlos.

Los guardianes de la verdad abandonan

Hace un tiempo, Facebook fichó a AP (Associated Press) y a Snopes para que se convirtiesen en certificadores ante las fake news. Estos dos organismos (con reputación de fiables) eran parte de los movimientos ante noticias falsas y desinformación de la red social, pero ambos ya no trabajan con Facebook, como ha descubierto la BBC.

"Luchar contra la desinformación implica una apuesta con muchas puntas por parte de la industria", le explicaba una portavoz de la red social a la BBC, recordando que tienen 34 socios de "fast-checking" en todo el mundo y que operan en 16 lenguas.

Sin embargo, se podría decir que perder alguien con la imagen de AP puede ser un golpe en percepción. Las dos compañías que ya no colaboran con Facebook no cierran la puerta a una colaboración futura, pero su desaparición del trabajo puede ser una muestra de cómo la actividad contra las noticias falsas de Facebook está en cierta crisis y cómo sus movimientos para recuperar su imagen y desvincularse de la desinformación no están yendo por donde deberían.

Al fin y al cabo, no es una noticia nueva que las compañías que hacen fact-checking para Facebook no están muy felices con lo que hacen. Facebook ha rebatido esa idea en el pasado, pero un análisis de The Guardian de hace unas semanas lo había puesto de forma bastante fiable sobre el mantel.

Las empresas se quejaban de la falta de transparencia y de que su trabajo fuese humo asociado a la estrategia de comunicación más que un trabajo real. "Están más interesados en que se vean bien", señalaba una directiva de Snoopes. "Claramente no les importa", indicaba, apuntando que no se lo tomaban "en serio".