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La media europea está en el 25%: uno de cada cuatro europeos no da datos personales a las redes sociales
Casi 4 de cada 10 internautas españoles limita de forma activa la información que pueden recopilar sobre ellos las redes sociales 

En los últimos años, las redes sociales han perdido mucho en términos de reputación. Más allá de los escándalos por convertirse en propagadoras de fake news y de desinformación, algo que se ha convertido en especialmente preocupante durante la crisis del coronavirus, se han visto arrastradas a una creciente desconfianza entre los usuarios. Los consumidores temen lo que estas compañías pueden hacer con sus datos personales, pero también lo que terceros pueden lograr usando la información que recopilan en ese escenario.

El escándalo de Cambridge Analytica fue el gran catalizador de esta preocupación, pero también la cada vez mayor fluidez de los consumidores a la hora de comprender la importancia de los datos y el poder que dan a las compañías. Algunos experimentos de Facebook sobre contenidos en el feed se convirtieron en material también para el escándalo cuando llegaron a los medios.

Por tanto, los ciudadanos no solo saben cada vez más que sus datos son importantes, sino que están más preocupados por lo que ocurre con ellos y lo que las compañías de todo tipo pueden hacer con esa información. Por eso, se han vuelto mucho más proactivos a la hora de gestionar su información y de limitar quién sabe qué sobre ellos. Las redes sociales son las grandes perjudicadas por esta realidad, ya que los usuarios están empezando a limitar qué pueden saber y qué datos pueden recopilar.

Los datos del último estudio de Eurostat sobre la cuestión muestran una tendencia clara. Según sus estadísticas, uno de cada 4 ciudadanos de la Unión Europea de entre 16 y 74 años asegura que ha evitado dar sus datos personales a alguna red social o red profesional. No han dado esa información, señala el estudio, porque están preocupados por la seguridad de la información.

Las cifras de España

Por supuesto, esta cifra supone la media - extraída de los datos con los que se cerró 2019, el último año del que se tiene cifras completas - que superan ampliamente algunos países.

Los mercados más preocupados en Europa por la seguridad de la información son los de Francia, Países Bajos y Finlandia, en ese orden. El 40% de los franceses, el 39% de los holandeses y el 37% de los fineses han evitado dar datos personales a las redes sociales durante el año pasado, preocupados por lo que pueda ocurrir con esa información.

Aunque España no está entre esos tres países líderes en preocupación por la privacidad, sí se posiciona por encima de la media. Está en octava posición, aunque empatado con Alemania (séptimo país), en rechazo de sus ciudadanos a dar información personal. El 34% de los españoles reconoce así que ha evitado dar información personal a las redes sociales porque le preocupa la seguridad de los datos.

La cifra es incluso ligeramente superior, llegando al 37% , si se pone el foco de forma específica en los usuarios de internet y no en la población general. Con ello se puede señalar que casi 4 de cada 10 internautas españoles limita de forma activa la información que pueden recopilar sobre ellos las redes sociales.

Por qué es un problema para las empresas en general

Y, aunque esta es una situación complicada para las redes sociales y un lastre potencialmente duro para el social media marketing en el futuro, también es un aviso a navegantes para las empresas en general. Estas deben empezar a ser cada vez más conscientes de la complicada relación de los ciudadanos con los datos y de cómo esto puede lastrar su estrategia de big data.