PuroMarketing

Los social media están diseñados para que nos enzarcemos en discusiones, debates que además se enquistan porque es muy fácil perder el hilo 
El por qué no podemos parar de discutir con los demás en las redes sociales

¿Son las redes sociales un entorno tóxico, en el que hagamos lo que hagamos vamos a acabar arrastrados a una discusión amarga con el vecino? Esa es una de las premisas que usan como punto de partida para sus críticas quienes ven con malos ojos a los social media. Ahora, sin embargo, un estudio ha abordado de forma científica esta idea.

La investigación, realizada por varios especialistas universitarios, ha concluido que las redes y las plataformas sociales están diseñadas para potenciar el enfrentamiento. En algunas de ellas, los propios usuarios creen que es imposible evitar encontrarse con discusiones. Esto ocurre a pesar de que los propios internautas consideran que esas discusiones son problemáticas y que ellos mismos evitan entrar en ciertos temas en la red para evitar acabar arrastrados a una discusión.

Así, por ejemplo, el 76% de los usuarios de WhatsApp reconoce que ha acabado en una discusión en el servicio, como lo hace el 70% de los usuarios de Facebook. Los datos caen al 46% en Messenger, al 40% en Tumblr, al 30% en Twitter o al 26% en Snapchat. Instagram y Reddit, con un 16% cada una, son de las redes con menos discusiones y YouTube, con 6%, la que menos.

¿Qué es lo que lleva a que se produzcan tantas discusiones en las redes sociales que encabezan el listado? La clave está en cómo están construidas y el tipo comportamiento que potencian. Se puede decir que es casi como una pescadilla que muerde la cola y que salir de ese ciclo de discusiones resulta imposible.

Así es la experiencia de discutir en los social media

Así, los usuarios que han vivido discusiones en Facebook (que son la mayoría), reconocen que es una cuestión de entorno y de funcionamiento. Los usuarios aseguran que les resulta duro ser vulnerables (y dejar pasar las cosas) porque saben que tienen una audiencia directa para todo lo que está pasando: sus amigos en la red social. No es como en otras áreas de internet, aquí todos saben quién eres y tus conocidos están viendo qué te está pasando.

No solo eso: los usuarios también creen que el cómo funciona Facebook hace que sea imposible tener conversaciones valiosas reales. Los comentarios se cortan, la red social elige cuáles mostrar (que suelen ser los que tienen más engagement) y eso lleva a que la discusión se sesgue.

La mayoría también reconoce que ha participado en debates y discusiones por WhatsApp, aunque su percepción de las cosas es diferente. En este caso, y como es un entorno absolutamente privado, los usuarios sienten que pueden ser más sinceros y honestos.

Al mismo tiempo, la discusión se centra, no se van por las ramas de los temas. Los consumidores pueden ser sinceros, auténticos y hasta vulnerables, porque sus conversaciones son en entornos seguros, mientras que en otras plataformas, como Facebook, todo ocurre de una forma pública, con espectadores.

Lo que dice una y lo que dice otra

El contrapeso entre una y otra plataforma explica muy bien cómo perciben los consumidores lo que pasa en las redes sociales y por qué algunos espacios se han convertido en tóxicos.

En las redes sociales frente a los entornos cerrados y muy limitados, los temas se 'desparraman' y seguir el hilo es muy complicado, lo que hace que las conversaciones se conviertan en un intercambio a gritos en medio de muchísimo ruido.

Para las redes sociales, eso sí, esos intercambios a gritos, por muy tóxicos que sean para sus usuarios, les garantizan una cierta fluidez de uso y un elevado engagement, porque se irá una y otra vez a ver que pasa y a responder con furia.