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En la lista de compañías de tecnología, Facebook es la última que ha presentado nuevo logo y nueva imagen corporativa. La red social necesita sacudirse la imagen negativa que arrastra en los últimos tiempos y, para ello, ha decidido aplicar un cambio, un renovarse para no morir.

El nuevo logo será el que operará a nivel corporación (no Facebook como servicio), implicará que la identidad de la compañía será presentada en mayúsculas (sí, ahora es FACEBOOK) y sumará nuevos colores a la imagen corporativa. Facebook deja de ser solo azul para jugar con varios colores según la ocasión. Y, aunque el cambio de logo ha sido criticado brutalmente en redes sociales y por la prensa estadounidense, lo cierto es que encaja en una tendencia.

Las empresas de tecnología están creando nuevas imágenes de marca y estas son menos limpias y menos asépticas que las que marcaban lo que se hacía estos años. Tras años de logos simples, muy sencillos y con tipografías muy claras, tendencia que exportaron a las empresas de demás sectores, las compañías tech están modificando sus logos para que sean más 'ruidosos'. Ahora tienen colores, tipografías diferentes y presentaciones mucho menos asépticas.

Los logos de las empresas de tecnología están abandonando lo funcional por lo colorista, como recuerdan en Axios, recordando que Facebook no es la única que ha hecho el cambio. Twitch añadió en septiembre ya colores degradados a su imagen, algo que ha hecho el nuevo servicio de VoD de HBO, HBO Max, hace unos días. La nueva tendencia es la de incorporar "diseños arcoiris" y degradados de colores.

Los analistas fijan en el lanzamiento del logo de Instagram hace unos años, cuando la red social daba sus primeros pasos como elemento multitudinario, como el punto de partida. Instagram usaba una imagen de una cámara retro, que tenía un juego de degradados de color y que remitía en imagen no solo a la nostalgia de las cámaras analógicas del pasado sino también a los principios de la red, esa era, como recuerdan en Axios, en la que los consumidores se dejaban llevar por las 'locuras' que se podían hacer en Paint. Era casi una conexión con los tiempos en los que se metían Wordarts en los documentos.

El tirón de la tendencia se ve no solo en lo que se está haciendo, sino también en lo que se podría hacer. La rumorología señala que incluso Apple está pensando en recuperar de algún modo y para algún fin su logo setentero en el que su manzana se llenaba de colores. Teniendo en cuenta que Apple es el emblema del minimalismo y el diseño aséptico, no sería una noticia sin trascendencia.

Las razones del cambio

Aunque el análisis de Axios se centra en el cambio que están protagonizando las empresas tech, lo cierto es que ellas no son ni las únicas ni las primeras que han protagonizado un cambio. Esta tendencia a los logos coloristas se podría decir que bebe de la tendencia al revival de los 70 en la imagen de marca y en los logos corporativos que algunas empresas han protagonizado ya en los últimos meses.

Son empresas 'cool', startups de productos de distribución (desde Chobani de lácteos a Glossier de cosmética). Todos tienen en común que usan tipografías curvas y de aires "fabulosos" y que se dejan llevar por el color. Lo hacían porque jugaban con el poder de la nostalgia, con romper con la tendencia dominante y también con el hecho de que sus productos quedaban así mucho mejor en imágenes en plataformas como Instagram.

Al fin y al cabo, la tendencia anterior estaba haciendo que los logos de las empresas se pareciesen cada vez más y pareciesen más intercambiables que nunca (algo que está todavía a pleno pulmón en la industria de la moda de lujo).

Esa tendencia estaba haciendo, además, que los logos pareciesen aburridos y, como apunta una experta a Axios, Ashleigh Axios, directora creativa de la Casa Blanca en los tiempos de Obama, esta nueva tendencia es una reacción a lo que se estaba haciendo, una respuesta a la saturación de logos aburridos.

Antes, además, recuerda, esos logos eran necesarios para que quedasen bien en internet. Sin embargo, la mejora de la red y de las capacidades de las pantallas móviles, hace que ya no sea tan necesario, que se pueda jugar con el color sin que penalice la experiencia.

Las marcas ya no están limitadas por el entorno y pueden volver a experimentar con colores y visiones nuevas de su imagen de marca.