Head of Mobile. Mindshare España
PuroMarketing

Todos recordamos la historia de ‘Pedro y el lobo’. El niño que gritaba ‘¡El lobo, el lobo! ¡Qué viene el lobo!’. En el mundo digital el equivalente a esa fábula es el Marketing Móvil.

Es muy frecuente asistir a charlas en las que se pone de manifiesto cuándo será ‘el año del éxito del Marketing Móvil’ sin quizá tener claro qué entendemos por ‘éxito’: ¿el crecimiento de penetración de Smartphones o Tabletas?; ¿los avances tecnológicos/funcionalidades de los dispositivos?; ¿el consumo de Internet a través de ellos?… Al final, ¿no son todas estas preguntas (y algunas más) parte y clave de una REVOLUCIÓN con mayúsculas? No quiero ser alarmista, pero durante todo el tiempo que hemos venido pregonando ‘que era el año del móvil’ importantes cambios se han producido, especialmente en la forma en que accedemos a Internet en los distintos dispositivos.

Somos el país europeo con mayor penetración de Smartphone con un 66%, en torno a 23 millones de móviles con acceso a internet; la venta de Tabletas se ha disparado y alcanza un 24,3% del total población. Principalmente consultamos los medios de comunicación, nos enganchamos a juegos tan simples como el Candy Crush o Triviados y accedemos a nuestras redes sociales, cuyo tráfico se ha visto incrementado un 45% en el último año; se producen 4 millones de descargas de aplicaciones cada día y sufrimos de ‘Nomofobia’ (No sin mi móvil). Es más, el consumidor digital es cada vez más multidispositivo y además hace un uso simultáneo de los mismos.

Y con todas estas cifras, datos y tendencias, me pregunto...¿por qué todavía esperamos ‘el año del Marketing Móvil’? si ya está aquí!

Ahora bien, pese al enriquecimiento tecnológico descrito, sólo dos de las empresas españolas que conforman el IBEX-35 disponen de un sitio web responsive, es decir, capaz de adaptar su diseño al tipo de dispositivo desde el que se accede. Y, en su defecto, poco más de la mitad disponen de una aplicación móvil. Resulta paradójico que las empresas corran el riesgo de perder clientes por no satisfacer los nuevos tipos de relación móvil y social que demandan los usuarios.

Claramente el reto para anunciantes, agencias y publishers está en optimizar un coste/efectividad en el desarrollo de contenido pensando en un ecosistema con multitud de dispositivos móviles, sistemas operativos y lenguajes de programación. Una buena respuesta para estos quebraderos de cabeza es el HTML5. En el pasado el HTML dependía de todo tipo de recursos de programación adicionales para servir una correcta y unificada experiencia en web pero, ante los diferentes sistemas operativos, hay que esforzarse por encontrar soluciones a esos determinados recursos que en el móvil no están admitidos. Véase el caso del sistema operativo de Apple que bloquea Adobe y funcionalidades como Flash, utilizado prácticamente en la mayoría de las webs. Por suerte con la llegada del HTML5, se solventan de un plumazo todas estas barreras ahorrando a los departamentos de marketing y comunicación de las empresas auténticas fortunas. Programar con HTML5  permite a los editores y comercializadores desarrollar contenido una vez y ser distribuido y consumido en todas partes bajo una misma experiencia.

“Pensemos que el HTML5 es como la Viagra para Internet”

Así que la próxima vez que estés en una conferencia y alguien empiece a hablar sobre ‘Marketing Móvil’ es posible que desees poner tu Smartphone bocabajo durante unos minutos. Al igual que Pedro gritaba ‘¡el lobo, el lobo!’, la consecuencia real es que ya se encuentra aquí, es una realidad. Si empresas como Yahoo!, Google, Facebook o Twitter están tomando posiciones estratégicas en Mobile es posible que tomes su ejemplo y rediseñes tu contenido para un mundo de consumo de contenido portátil en continua movilidad (pasando de una a otra pantalla).