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Tradicionalmente, los usuarios iOS eran por los que se pagaba más

Hace unos meses, Apple puso en marcha un cambio en su sistema operativo móvil que buscaba blindar la privacidad de los usuarios de sus dispositivos. Para mejorar la privacidad y para responder a las demandas en este terreno de sus usuarios, los dispositivos de Apple bloquearon el seguimiento que apps y otros espacios hacían de los internautas.

Si se quería recabar información, se necesitaba el ok explícito del internauta, algo que solo pasa de forma minoritaria. La mayoría de los usuarios dice no al trackeado, bloqueando el seguimiento y la recopilación de datos. Para los marketeros había arrancado una nueva pesadilla.

Los efectos del cambio han sido inmediatos, adelantando una avalancha de cambios que harán las cosas todavía peor y generando incertidumbre en el sector. A los marketeros les preocupa que esto sea solo el principio de una tendencia general con ramificaciones en muchos más espacios.

Pero el cambio no solo ha afectado a las previsiones de los marketeros y ha generado nuevos temores, sino que también ha cambiado cómo abre su cartera. Como apunta un análisis de The Wall Street Journal, los precios publicitarios móviles de campañas destinadas a dispositivos iOS han caído en los últimos meses, mientras que los de Android ha subido. Los anunciantes han empezado a centrarse de forma principal en los internautas que navegan desde un dispositivo Android.

Al eliminar la posibilidad de seguimiento y recopilación de datos se ha eliminado lo que hace que los anuncios funcionen y sean destacados, lo que ha llevado a que se mueva el epicentro de lo que interesa.

Los datos del Journal son, eso sí, relativos a lo que ocurre en plataformas publicitarias de gran tamaño, Facebook y Google. Por ahora, no se sabe a ciencia cierta qué está ocurriendo con la inversión en publicidad digital general.

Lo que dicen los números

Los efectos no se vieron tampoco de forma inmediata porque, como apuntan los datos del diario económico, el salto al nuevo sistema operativo no fue inmediato. Aunque la actualización se lanzó en abril, el parque de dispositivos móviles iOS se fue sumando de forma progresiva (hacia finales de junio, más del 70% de los terminales tenían la nueva versión). A medida que esto iba ocurriendo y la muestra iba siendo más amplia, se iba viendo cómo afectaba a la inversión publicitaria.

Los datos de una compañía de medición de anuncios, Tenjin, apuntan que el gasto en anuncios para iOS ha caído un tercio entre el 1 de junio y el 1 de julio. Durante el mismo período, el gasto en Android subió en un 10%.

Las cifras concretas de una agencia, Tinuiti, también apuntan en esa dirección: sus clientes pasaron de subir en un 46% su inversión en anuncios en Facebook para Android a hacerlo en un 64%. La inversión en iOS se ha ralentizado: pasando del 42% al 25%.

Los precios de los anuncios también han cambiado. Ahora mismo, llegar a un usuario Android es un 30% más caro que hacerlo a uno iOS.

El ocaso del reinado del usuario iOS

Las cifras son especialmente llamativas y relevantes porque, tradicionalmente, los usuarios iOS eran los más caros en publicidad móvil.

Aunque Android es el sistema operativo más popular y el que tienen la mayoría de usuarios de dispositivos móviles, los anunciantes premiaban a iOS, porque los datos de los usuarios de Apple indicaban que eran un público más valioso. Gastaban más y resultaban más rentables. Al menos, hasta ahora.