PuroMarketing

Hace escasas semanas, Mini, la marca de automóviles británica ponía en marcha una curiosa y peculiar campaña publicitaria a través de la cual el propio Jim McDowell, presidente de la compañía para EE.UU desafiaba a la empresa automovilística alemana de automóviles deportivos Porsche, a enfrentarse en un reto que permitiera competir contra ellos en el circuito Road Atlanta.

Aunque inicialmente la respuesta oficial de la marca alemana parecía algo tajante en el contexto de la misma donde se dejaba claro que "Porsche no corre por fama, retos o publicidad. Porsche corre para retarse a si misma".

Sin embargo, a pesar de que esto pudiera parecer una negativa, lo cierto es que poco a poco la expectación generada finalmente ha terminado consumando el reto en el que Mini y Porsche se han enfrentado en una cara a cara automovilístico. 

La puesta en escena sin duda ha sido todo un ejemplo práctico de co-branding de marcas, que como es evidente, todo parece indicar, se trataba de una estrategia bien planificada desde el primer instante en el que este reto se daba a conocer.

En la pista, el Porsche 811 y el S. Cooper de Mini calentaban motores ante la muchedumbre de aficionados, fans de ambas marcas y medios de comunicación presentes impacientes por conocer quien sería el justo vencedor de este peculiar reto que podremos descubrir en el video del evento.

Sin duda esta iniciativa ha servido para generar una gran expectación y "ruido" sobre todo en los medios y redes sociales de internet que en el caso de Mini, pudo comprobar como su página en Facebook experimentaba un importante aumento de seguidores hasta alcanzar los 185.000 fans durante el evento.

Finalizado el reto, se ponían de manifiesto los objetivos marcados habiéndose con ello conseguido exactamente lo que se propuso lograr desde un inicio, un poco de diversión y conectar con los usuarios en una original experiencia con la marca.