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Google ofrece un abanico de tarifas que van de los 2 a los 10 dólares, pero no eliminará con ninguna opción los anuncios en su totalidad

Hace unos meses, Google lanzaba una idea al aire. Estaba trabajando en Contributor, una herramienta que permitiría a los consumidores ocultar los anuncios de internet cuando navegasen por ciertas páginas (los partners editoriales que Google había conseguido para la aventura) pero tras haber hecho un pago. Entonces se hablaba de que las tarifas iban a ser de entre 1 y 3 dólares (unos 0,93 a 2,8 euros), unas cantidades no muy elevadas que hacían que la propuesta tuviese cierto atractivo para el lector y que no dejaba a los medios 'desposeídos' ante una práctica que los internautas ya estaban aplicando con otras herramientas.

Sin embargo, entonces no se supo mucho más sobre las condiciones del producto y sobre lo que Google iba a realmente ofrecer. El servicio era algo en lo que se estaba trabajando (aunque ya se sabía quiénes iban a ser sus socios editoriales, con The Onion, Mashable, WikiHow, Urban Dictionary, ScienceDaily e Imgur como primeros socios) y los consumidores podían dejar su mail para ser avisados cuando se tuviesen más detalles. Ahora, unos seis meses después, ya hay muchos más detalles sobre la propuesta. Google ha empezado a enviar información relacionada a aquellos internautas que se apuntaron en esa primera lista.

La primera sorpresa es que los precios van a ser mucho más altos de lo que estaba previsto en un primer momento. Y la segunda es que la herramienta no servirá para bloquear los anuncios en internet. En realidad, se pague lo que se pague, siempre habrá un porcentaje de anuncios que los consumidores no serán capaces de bloquear.

Así, según los datos que recoge AdAge, los consumidores podrán pagar 2 dólares y verán entre un 5 y un 15% menos de anuncios, 5 dólares y recibirán un 15 a 25% menos o 10 dólares y sus anuncios se reducirán viendo entre un 25 y un 50% menos. El consumidor pagará por tanto más de lo que se pensaba en un primer momento y recibirá un servicio menos completo del que se imaginaba cuando salió a la palestra la idea de este servicio.

La única diferencia existente ahora - y más beneficiosa para el usuario - es que no solo los cinco grandes medios y el servicio de fotos que aparecieron en un primer momento como socios se han quedado como únicos soportes en los que Contributor eliminará la publicidad. Según los datos de los medios estadounidenses, ahora Google señala que millones de webs y de blogs se han dado de alta en el sistema.

Una portavoz de Google ha asegurado a AdAge que están satisfechos con el resultado del experimento. No hay que olvidar que, desde un primer momento, la compañía ha llamado a este producto siempre experimento: quieren dejar claro que simplemente están probando cosas nuevas y no que esta sea realmente una vía de negocio que están completamente decididos a explotar en el futuro.

Boom de los adblockers

Los sistemas que eliminan los anuncios online - y que funcionan como una simple extensión del navegador desde el que se está accediendo a internet - se han convertido en un elemento cada vez más popular entre los consumidores y en uno cada vez más preocupante para los medios de comunicación. Su uso no ha parado de subir en los últimos tiempos, ya que los consumidores están realmente cansados de la publicidad online (que es cada vez - con excepciones de algunos medios que están buscando nuevas vías - más molesta y cansina y que hace que los internautas se sientan más frustrados y desencantados) y más decididos que nunca a no verla más.

Los medios han emprendido diferentes vías para limitar el impacto de estas herramientas, desde modelos de suscripción que eliminan directamente los anuncios (que es en lo que está trabajando YouTube) hasta campañas de sensibilización para hacer notar a los consumidores la importancia de los anuncios dentro de sus cuentas de resultados. Algunos han incluso recurrido a la justicia, aunque no con buenos resultados.

Así, por ejemplo, los medios alemanes han recurrido a los tribunales para intentar frenar a AdBlock Plus, una de las extensiones más populares para bloquear los anuncios. Detrás de la demanda estaban los propietarios de los diarios Die Zeit y Handelsblatt, que acusaban a la extensión de amenazar su viabilidad y de ser anticompetitiva. El juez le dio la razón a AdBlock Plus (y por extensión a todos los servicios similares). "Es una victoria de los usuarios de Internet porque confirma que cada uno tiene la libertad de bloquear anuncios molestos, proteger su privacidad y, por extensión, determinar su experiencia en la web", señalan al hilo de la sentencia desde AdBlock Plus. "Este veredicto es, en resumen, una prueba del derecho inalienable de autodeterminación de cada usuario de en la red".

Pero a pesar de la sentencia (que los medios en cuestión ya han anunciado que recurrirán), la guerra entre unos y otros es mucho más enconada. Según algunas estadísticas, el 5% de la población internauta emplea una extensión para bloquear anuncios. Según datos de Adobe, el crecimiento del uso de las mismas ha crecido en un 70% en solo un año. Los usuarios más jóvenes son los que más están empleando estas herramientas, lo que hace que las previsiones de hacia dónde va a ir este camino sean poco prometedoras para los soportes que viven de esos anuncios.