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Los anuncios en vídeo se han convertido en el último boom de la red y en el elemento por el que todas las empresas están apostando de forma decidida. Diferentes estudios han demostrado en los últimos meses como el interés de las marcas por el vídeo ha ido en aumento y otros tantos han confirmado que la inversión publicitaria en anuncios en vídeo está en pleno momento de despegue. Las marcas gastan cada vez más en vídeos publicitarios.

Por supuesto, estos anuncios empiezan a ser ubicuos. Están, como es de esperar, antes o después de los contenidos en vídeo que diferentes plataformas sirven en internet. Pero también están, como resulta un poco más inesperado, en cualquier hueco publicitario en el que las marcas puedan posicionar esos contenidos. Los anuncios en vídeo asaltan al internauta dentro del cuerpo de las noticias, en los banners que están en el lateral de las webs que visitan y en cualquier espacio publicitario online que se precie.

Pero ¿están realmente los consumidores viendo estos anuncios en vídeo? ¿O están siendo en realidad una oportunidad más bien perdida para llegar al consumidor? Un estudio de Google se ha hecho esa misma pregunta. El estudio ha analizado cómo están recibiendo realmente los internautas los anuncios en vídeo que se sirven tanto directamente asociados a un vídeo (como es el caso de YouTube) como aquellos que aparecen en la red (por ejemplo, los que se insertan en medio de las noticias). Los resultados del estudio no son, en realidad, muy positivos. El número de anuncios en vídeo que los consumidores no ven es realmente muy elevado.

En general, se podría decir que los internautas solo ven 1 de cada 2 anuncios en vídeo a los que se enfrentan en la red. Uno es visionado y el otro resulta, por las razones que sean, completamente ignorado. Al menos es lo que afirma este nuevo estudio. En total, y de toda la muestra de anuncios que se sirven en la red, los internautas solo ven el 54% (lo que deja un 46% que no es visto por absolutamente nadie).

Las cifras son mucho más positivas cuando se analiza la visibilidad que tienen los anuncios en YouTube (esto es lo que ha analizado el estudio, pero posiblemente se pueda extrapolar y señalar que esto se aplica a todos los anuncios en vídeo que son servidos de este modo). De la publicidad en vídeo que se sirve acompañando un vídeo de YouTube, el consumidor ve el 91% de esos anuncios. Las razones de esta elevada variación en el grado de visibilidad tienen cierta lógica: los anuncios se sirven en un player de vídeo y en un soporte en el que los consumidores ya esperan esos contenidos.

Por qué no se ven los anuncios en vídeo

Frente a las razones - bastante lógicas - del éxito de visionado de los anuncios en vídeo que acompañan a otros vídeos, la gran incógnita está en saber porque los anuncios en vídeo no se ven cuando están en cualquier otra posición publicitaria en internet.

El estudio concluye que en realidad muchas veces está situación ni siquiera es una elección consciente del consumidor y que, realmente, no se trata de que escojan manifiestamente no verlos, sino más bien que estos mensajes no llegan realmente a ellos.

De todos los anuncios en vídeo que no se ven, un 76% nunca llega a verse en la pantalla del dispositivo en el que se está navegando o es ejecutado en una pestaña que no es la que el internauta está en ese momento visitando. Es decir, el mensaje se emite cuando el internauta no está prestando atención. La otra realidad, y afecta a un 24% de estos anuncios, es que los internautas pasan por donde está el anuncio pero directamente siguen haciendo scroll para no verlo. Su período de atención no supera los dos segundos y, por tanto, no cuenta como visionado.

Cómo conseguir más impacto

¿Pueden estos datos ser mejorados? La conclusión lógica parece la de mejor ligar los anuncios en vídeo a los contenidos en vídeo, ya que es donde están consiguiendo mejores ratios de recepción. Los datos del estudio también permiten descubrir otras realidades que pueden ayudar a mejorar la visibilidad de los anuncios en vídeo.

Uno de los elementos en los que se ven ciertas diferencias en cómo reaccionan los consumidores es el tamaño. Aunque el formato 300x250 (el tamaño de un banner) es el más popular entre los anunciantes por volumen de compra, lo cierto es que no es el que consigue más visionados. Este tamaño solo tiene un 20% de visibilidad. Frente a ello, el formato 848x477 (que es el tamaño de un vídeo en una plataforma como puede ser YouTube) consigue un 89% de visibilidad (aunque es el segundo formato por volumen de compra).

Por otra parte, los consumidores también varían cómo responden a los anuncios en vídeo según el soporte que empleen para acceder a la red. Los accesos móviles, ya sean en smartphone o en tablet, presentan mejores cifras de visionados que los accesos desde escritorio.