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Solo los medios estadounidenses podrían perder 9.500 millones de dólares por el uso de estas herramientas

El problema de los sistemas de bloqueo de anuncios en internet es cada vez más grave para anunciantes, marketplaces publicitarios y webs que viven de la publicidad. El uso de adblockers, que hace unos años estaba limitado a una minoría de internautas, ahora está consiguiendo cada vez cifras más elevadas de uso y está llegado a cada vez más y más diferentes nichos de mercado. Ya no se trata solo de consumidores avanzados o con más conocimientos informáticos ni tampoco de simplemente usuarios jóvenes. Cada vez son más y más variados los consumidores que se dejan atrapar por el encanto de eliminar de un plumazo la publicidad en internet.

Las últimas cifras sobre uso de estas herramientas así lo confirman. Según los últimos datos del estudio de PageFair y Adobe sobre uso de ad-blocking en internet, son ya prácticamente 200 millones de usuarios activos mensuales los que emplean estas herramientas en todo el mundo.

Las cifras no solo son impactantes por sí mismas sino que además son aún más llamativas si se comparan con las de los estudios anteriores o si se analiza de forma específica lo que está ocurriendo en algunos mercados. En junio de 2012, por ejemplo, el uso de ad-blockers rondaba los 50 millones de usuarios en todo el mundo. Ahora esa es prácticamente la cifra de usuarios de esta herramienta que hay únicamente en Estados Unidos, donde ya hay 45 millones de usuarios mensuales activos de ad-blockers y donde sus ratios de penetración suben a un ritmo de crecimiento del 50% interanual.

Más de 9.000 millones en pérdidas

Todo esto implica muchas más cosas que simplemente una tendencia en el acceso a internet. Las ramificaciones del uso cada vez más recurrente de los ad-blockers tocan a todos los palos de la industria. Así, según las conclusiones del estudio de PageFair y de Adobe y tal y como recoge BusinessInsider, estos sistemas son, sobre todo, una amenaza para los medios digitales.

Estos medios viven, de forma mayoritaria, de la publicidad. Si los consumidores eliminan la publicidad de su acceso online, los medios perderán cantidades muy elevadas de sus ingresos. Según las estimaciones de BI Intelligence (partiendo de los datos de PageFair y Adobe), solo los medios digitales de Estados Unidos perderían en un año 9.700 millones de dólares de ingresos por publicidad online.

La situación no tiene además trazas de mejorar (para los medios) en el futuro inmediato. De hecho, no solo los consumidores son cada vez más receptivos a la idea de incorporar estas herramientas a su acceso a la red sino que además será cada vez más fácil encontrar esas soluciones. Las nuevas versiones de los sistemas operativos de Apple harán que para los desarrolladores sea mucho más sencillo crear estas soluciones y por tanto abrirán un nuevo mercado. Además, será mucho más sencillo bloquear publicidad en el emergente mundo del móvil.

¿Por qué este boom de los ad-blockers?

Pero las cifras - y el impacto económico futuro que los medios de comunicación online tendrán que afrontar - deberían, sobre todo, abrir un punto de debate y de autocrítica entre los medios digitales. ¿Por qué están los consumidores empleando cada vez más los sistemas de bloqueo de publicidad y qué es lo que lleva a ser tan proactivos a la hora de evitar los anuncios?

Los medios online han realizado en los últimos tiempos y en diversos mercados diferentes campañas para concienciar a los consumidores y hacerles comprender que los anuncios son sus fuentes de ingresos principales y que, sin ellos, los medios online tienen un futuro complicado. Las campañas han ido paralelas a unas cuantas mesas de debate y a los intentos de algunas cabeceras pioneras de encontrar alternativas para la publicidad online como fuente de ingresos. En los últimos tiempos, además, unas cuantas han sido las webs que han probado con los sistemas de pago en el acceso.

Sin embargo, el punto de partida para el debate debería ser no solo qué deben o pueden hacer para evitar la sangría económica sino además que es lo que ha empujado al consumidor a esta situación. Los internautas se han quejado de forma recurrente en los últimos tiempos del papel que los anuncios tienen en la red y sobre todo de los trucos que los medios usan para que se vean cada vez más y más anuncios y para que los internautas no puedan escapar a los mismos. Ventanas desplegables, anuncios que se descubren cuando se está leyendo un texto y que antes no estaban ahí o anuncios en vídeo eternos que se sirven antes de los vídeos que el consumidor quiere ver (y que a veces duran incluso más que el vídeo en cuestión) son algunos de los formatos que despiertan las iras de los consumidores.

Ahí están, por ejemplo, los anuncios intersticiales, un elemento común y recurrente en la publicidad online y sin embargo uno, posiblemente, de los más molestos. Estos anuncios asaltan al internauta mientras navega, habitualmente cuando abre una página nueva. Muchos de estos anuncios son difíciles de cerrar (especialmente si se ha accedido desde una pequeña pantalla, como puede ser la de un móvil o una tableta), lo que frustra y molesta al internauta. La experiencia de uso se ve completamente perjudicada, tanto que Google está pensándose seriamente castigar el uso de este formato publicitario a la hora de establecer sus resultados de búsqueda. Como señalaba en una conferencia uno de sus trabajadores, "los interstitials son malos para los usuarios".