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En pleno auge de los bloqueadores de anuncios, la industria publicitaria tiembla de miedo. Está más que clara la amenaza que supone el software de bloqueo de la publicidad, no solo para medios y anunciantes, sino también para un gigante como Google, cuyos ingresos publicitarios suponen la mayor parte de sus ingresos.

Así, no es de extrañar que sean ellos los primeros en declarar la guerra a los ad-blockers, y si en su momento trataron de prohibir los bloqueadores de Google Play (aunque finalmente dieron marcha atrás) ahora están sopesando otras opciones más sofisticadas, como eliminar la publicidad más molesta para hacer innecesario el uso de bloqueadores.

Así lo ha explicado el propio Google en una reunión con los editores de prensa europeos, agrupados en la Digital News Initiative, donde ha planteado la posibilidad de bloquear directamente, a través de su navegador Chrome, ciertos formatos publicitarios considerados por los internautas como los más molestos, algo de lo que se han hecho eco en Le Figaro.

No se trata, en ningún caso, de mimar el comportamiento de los clásicos bloqueadores de anuncios, sino por el contrario desmotivar a los usuarios a instalarlos. Como explica Carlo d'Asaro Biondo, presidente de Google Europe: "La idea es buscar una aproximación a la publicidad que haga inútil para el internauta la utilización de un adblocker. Creemos que los internautas no están en contra de la publicidad per se, que saben que es necesaria para la pervivencia de medios gratuitos; solo están en contra de ciertos tipos de formatos publicitarios que resultan demasiado intrusivos, especialmente en la experiencia móvil".

También críticó que la mayoría de los bloqueadores no hacen distinción entre formatos publicitarios "buenos" y "malos" (y en muchos casos hasta penalizan partes de la web esenciales para la experiencia del usuario); su idea es lograr un avance con su navegador que solo eliminaría aquellos anuncios más molestos e intrusivos. Aunque aún no se ha dado ninguna información sobre las modalidades de este posible bloqueo ni si sería exclusivo de la versión móvil, d'Asaro Biondo indicó que estaban trabajando junto a lo editores para decidir qué estará autorizado y qué no lo estará.

Se quiere plantar cara al éxito de bloqueadores como AdBlock Plus

Con esta iniciativa Google pretende responder al auge de Adblock Plus, un bloqueador de publicidad muy popular y que ya ha sido descargado más de 500 millones de veces (según datos de enero). Este bloqueador elimina, por defecto, toda la publicidad que aparece en las páginas web, a excepción de una "lista blanca" a la que los medios pueden acceder a cambio de una cuantiosa suma de dinero. Se da así la paradoja de que Google es una de las empresas que más está financiando a este adblocker, algo a lo que probablemente quiera poner fin cuanto antes.

Aunque este es el bloqueador más popular, no es, ni mucho menos, el único. Según Page Fair, estas aplicaciones habrían supuesto pérdidas de 21,8 millones de dólares para los medios en 2015, y en el caso de Google, él solo habría perdido 6,6 millones de dólares.

La situación probablemente no haga más que empeorar, si tenemos en cuenta que cada vez son más los internautas que instalan este tipo de soluciones: si en octubre eran un 18%, ahora son ya un tercio de los usuarios. Eso sí, son muchos los estudios que muestran que gran parte de los consumidores no bloquearían anuncios si no fueran tan molestos. La propuesta de Google, por lo tanto, parece bien encaminada, y supondrá sin duda una mejora de la experiencia online para los internautas y, con suerte, también una visión más positiva de la publicidad en estos medios.