Publicidad online
¿Será la próxima frontera en la lucha contra la comida basura prohibir totalmente su publicidad online? 
Reino Unido quiere prohibir online todos los mensajes de marcas de productos altos en grasa, sal y azúcar 

La comida basura se ha convertido en uno de los caballos de batalla en las regulaciones publicitarias en múltiples países. En cierto modo, podría parecer que la fast-food es el nuevo tabaco, con cada vez más regulaciones y más medidas de control sobre cómo venden sus productos estas compañías. A medida que los índices de obesidad se han disparado en muchos países y que han aumentado los problemas de salud vinculados a unos estilos de vida poco saludables, también lo han hecho las presiones que las administraciones públicas están haciendo contra la publicidad que promueve este tipo de alimentos.

En España, la normativa va a endurecer el marco regulatorio de la publicidad de la llamada comida basura, para hacer mucho más difícil que lleguen a los niños pero también a los adolescentes. También se ha iniciado un proceso de concienciación contra el azúcar, al tiempo que se subirá el IVA de los productos azucarados. El azúcar se ha convertido en los últimos años en otro de los grandes elementos protagonistas de las campañas de concienciación para una vida más sana.

El movimiento va en línea con lo que ocurre en Europa, donde algunos países están incluso preparando leyes mucho más duras y restrictivas sobre la publicidad y los mensajes de marketing de la fast food y los productos poco saludables.

Así, Reino Unido ha sido uno de los países en los que más medidas se han activado en los últimos años en esa dirección. En verano, prohibía la publicidad en televisión de este tipo de productos y puso limitaciones a cuándo y cómo se anunciaban online (no podía ser antes de las 9 de la noche). Ahora, van a dar un paso más en ese terreno y van a directamente bloquear toda la publicidad online de productos considerados comida basura.

Reino Unido quiere prohibir toda la publicidad digital

Ese es el plan que tiene el gobierno británico. La administración británica quiere implantar una prohibición total de la publicidad online de comida basura, lo que la convertiría, como apuntan en The Guardian, en la normativa más restrictiva en todo el mundo. La norma no está todavía en firme. Tiene el apoyo de los activistas de la salud, pero debe pasar todavía, como recuerdan en el periódico británico, un período de seis semanas de consultas.

La industria publicitaria británica ya ha señalado que les parece una medida indiscriminada y draconiana. Los anunciantes consideran que la medida es "desproporcionada" y que supondrá un duro golpe para la industria publicitaria británica en un momento que ya de por sí es complicado.

Con la nueva normativa, las marcas tendrán que pausar todos los anuncios de comidas que se considere que son demasiado ricas en grasa, sal y azúcar. Esto afecta a toda la considerada comida basura, cierto, pero también a productos y alimentos que hasta ahora no eran vistos de un modo tan negativo, como la mermelada o los aguacates. Estos productos son también ricos en aquellos elementos considerados negativos.

¿Fin del perfil en redes sociales?

¿Qué prohibirá la ley? Básicamente todo en marketing y publicidad digitales que pueda tener que ver con alimentación poco saludable: las marcas no podrán lanzar campañas en Facebook, ni promocionarse en las búsquedas de Google ni tampoco - y esto es interesante - enviar promociones vía SMS o lanzar actividad en redes sociales. ¿Implica esto entonces que las compañías de comida rápida o las marcas de productos con alto porcentaje de azúcar, grasas o sal tendrán que abandonar sus perfiles en Instagram o en Twitter?

Según The Guardian, la medida viene impulsada por lo que ha ocurrido en los últimos meses. Los datos de sobrepeso de los niños británicos son muy elevados (uno de cada tres niños en la escuela primaria y dos tercios de los adultos ingleses), la obesidad ha sido un importante factor de riesgo para el coronavirus y, como recuerdan en el medio británico, Boris Johnson, el primer ministro, ha cambiado su visión sobre decisiones personales en salud después de haber estado él mismo en la UCI por culpa de la covid-19.

Si la norma británica sale adelante, no solo afectará al mercado británico. Será también el primer precedente de una prohibición total de este tipo de anuncios, que podría servir como guía para que otros países implanten normativas similares.

Comentarios (0)

!Únete y participa en la conversación!