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Un estudio señala que cada día se sirven cientos de miles de impresiones publicitarias en Europa que no respetan la norma
¿Se está saltando la publicidad online la ley europea de protección de datos? 

Cuando hace unos años entró en vigor la ley de protección de datos europea, la LOPD/GDPR, según el idioma en el que se construyan las siglas, las empresas entraron en una especie de pánico. La normativa había tenido antes unos cuantos años de preparación, pero los consumidores tuvieron la sensación de que las compañías lo estaban dejando todo para el último momento. Fue esa época en la que cada día recibías lo que que parecían miles de mails para confirmar seguir en las bases de datos.

Para los marketeros, la norma semejaba una pesadilla, una que iba a cambiar por completo el estado de las cosas en publicidad y marketing. Los anuncios online tendrían que cambiar cómo usaban los datos. La ley europea fue, además, la primera de una serie de normas que se fueron aprobando por diferentes lugares que recogen el mismo espíritu. Pero ¿qué ha cambiado en la publicidad online?

Un estudio reciente señala que, casi se podría decir que por defecto, parte de la publicidad en Europa está incumpliendo la normativa de protección de datos comunitaria. Según los datos de un estudio de Confiant, que ha analizado qué ocurría, de media diaria 500.000 impresiones publicitarias servidas en la Unión Europea entre mayo y agosto, no están resperando las opciones de recolección de datos que los usuarios han marcado.

Y, aunque como recuerdan en Digiday, el medio que recoge la estadística, medio millón de impresiones son una parte mínima de la avalancha publicitaria, los datos están ahí. Funcionan como un aviso de que a pesar de todo, no se está cumpliendo con la esencia de la norma.

No es por malicia

¿Quiénes están haciendo mal las cosas? Según los datos de Confiant, son peuqeñas compañías de ad-tech, mucho menos conocidas. Los responsables del estudio no han querido apuntar nombres concretos, aunque sí ha matizado el por qué ocurre esto. "La mayoría de las veces no hay comportamiento malicioso", deja claro al medio británico un responsable.

Por tanto, no se podría pensar que estos marketeros o estas herramientas tech lo estén haciendo con el objetivo de recopilar datos 'como antes'. Es más bien el fruto de una conjunción de errores.

Este estudio no es el único que ha apuntado en esta dirección. Otro estudio, elaborado por Sourcepoint y que también recupera Digiday, estudió qué ocurría con la publicidad servida en 266 webs en Reino Unido, Francia y Alemania entre junio y septiembre. Sus conclusiones apuntan a que unos 37 vendedores de publicidad en Reino Unido, 30 en Francia y 29 en Alemania servían cookies antes incluso de que el internauta pudiese manifestar que no estaba de acuerdo con ello.

Muchas veces estas situaciones vienen marcadas por una suerte de conversión de teléfono roto, entre medios y ad-tech y quién tiene la responsabilidad de responder a esas demandas. Otras veces viene marcado por la propia naturaleza de la publicidad programática y quién entre en el último segundo a cubrir ese espacio publicitario.

Para los soportes, los medios, todo esto es bastante peligroso, porque para los organismos de protección de datos - por mucho que sean cookies de servicios ad-tech - ellos son vistos como los responsables finales de esta situación.