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  • OPINIÓN
Andrés, es Químico por la Universidad Autónoma de Madrid y Master en Administración y Dirección...

Desde hace algún tiempo tengo cierta sensación agridulce cuando hablo de Marca Personal ante un grupo de personas. Muchos me felicitan por lo motivador que es lo que cuento (eso siempre me extraña porque doy mucha caña). Pero sé que ninguno de ellos o muy pocos van a ponerse en marcha. Llevo dándole vueltas a este asunto desde hace bastante y poco a poco creo que voy entendiendo lo que ocurre.

Creo que la clave está en entender la diferencia entre un proceso y un resultado. Como cualquier otro gerundio, Branding Personal es un proceso, es una serie de pasos y etapas sucesivas. Marca Personal es el resultado de esa serie de acciones.

Todos tenemos una Marca Personal porque, aunque de forma accidental o no planificada, todos realizamos acciones que nos van posicionando en la mente de quienes nos rodean.

Mi trabajo consiste en encontrar el modo de optimizar ese proceso de Branding Personal. Desde el primer día que empecé con esto he estado probando y mejorando mi modelo (y sigo haciéndolo). Como resultado de todo eso y de aplicar mi propia medicina estoy consiguiendo estos resultados que ni yo mismo esperaba. Pero sería absurdo y ridículo tratar de dar lecciones a nadie si no fuese capaz de predicar con el ejemplo.

La cuestión es, ¿Hay que aparecer en la tele, firmar libros o llenar un estadio para decir que ha tenido éxito tu plan de posicionamiento? Definitivamente NO.

El Branding Personal, como cualquier otro proceso, es un conjunto de etapas que, a medida que se superan te van haciendo mejor pero que no termina NUNCA. No se trata de ser famoso o rico (aunque también podría ser), sino de actuar de un modo premeditado para mejorar cada día y, en consecuencia, aumentar tu valor y tu calidad personal.

Cualquier profesional, por cuenta propia o ajena, funcionario o emprendedor, en nómina o en transición, debería diseñar su plan de posicionamiento. Eso abarca muchas posibles acciones, desde desarrollar nuevos hábitos positivos a aprender un idioma, desde poner en marcha un blog a crear sus tarjetas de visita, desde reflexionar sobre sus valores y metas vitales hasta encontrar un mentor que le acompañe en el proceso.

Al final no se trata de firmar libros, hablar ante un grupo de personas o ganarse la vida con lo que te gusta. Esa es la consecuencia, el resultado lógico y natural (y muy satisfactorio, no lo voy a negar) de haber diseñado un plan de mejora personal, pero no el objetivo en sí mismo. Ahora entiendo eso que dicen mis amigos coach sobre que lo importante no es el destino sino el camino.

¿Cuál es la alternativa? Pues simplemente dejarse llevar, dejar que otros diseñen tu proyecto de posicionamiento. Pero sinceramente, creo que esa no es una alternativa, simplemente es una mierda.

Por lo tanto, el Branding Personal o Comercial no es algo que solo sirva para Coca Cola o Justin Bieber. Esto es algo que cualquier persona o empresa debería aplicar por muy reducido que sea su mercado o audiencia o por muy poco “glamouroso” que sea a lo que se dedica.

La vida es demasiado larga para “dejarse morir”, para no tratar de aprender algo nuevo e interesante cada día. Pero lo mejor de todo es que nadie te va a decir lo que tienes que hacer o aprender. Vas a ser tú quien diseñe tu propio proyecto. Aunque claro, eso de empezar a pensar por uno mismo no solo es dificil porque no estamos acostumbrados, es que además, acojona.

Pero la razón más importante debería ser la más egoista, la mejor razón para mejorar cada día y aumentar el valor que puedes proporcionar a los demás es que te vas a sentir mejor que nunca aunque te quedes a mucha distancia de tu ambicioso objetivo. Pero además, si alcanzas tu objetivo seguramente es que fuiste poco ambicioso

Andrés, es Químico por la Universidad Autónoma de Madrid y Master en Administración y Dirección...