Andrés, es Químico por la Universidad Autónoma de Madrid y Master en Administración y Dirección...
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Como ocurre con tantas otras cosas, incluido el Branding Personal, cuando un asunto más o menos novedoso se pone de moda, por alguna razón aparecen como setas supuestos expertos en la materia. Ocurre como en algunas ofertas de empleo en la que hay gente con varias décadas de experiencia aunque el tema en cuestión sólo tenga un par de años. Una de estas disciplinas es el Storytelling.

Como ocurre siempre, también en el Storytelling hay buenos profesionales y muchos caraduras que desprestigian el concepto hasta que se lo cargan. Pero como yo no sé de este tema más que los libros que he leído de Annette Simmons o de Antonio Núñez, recurriré a algunos clásicos que me han venido a la cabeza al pensar en Estrategia Personal.

Dice Seth Godin en El engaño de Ícaro que las historias que nos cuentan sirven para hacernos dóciles y asustarnos para no enfrentarnos a los que mandan, pero también creo que de todas podemos sacar lecciones para la Marca Personal.

Uno de los clásicos y muy citado desde que existe Internet y abundan los “gurusitos” es el de El traje nuevo del emperador, pero basta con leer algunos Tuits, Blogs o contenidos en Facebook para ver que la comparación es demasiado fácil.

Los tres cerditos

Al hablar de Marca Personal ante un grupo de gente, el cuento que siempre me viene a la cabeza es el de Los tres cerditos, especialmente en las circunstancias que vivimos actualmente. Cuando yo empecé con esto hace casi diez años ya hablaba del lobo de la crisis, decía que las cosas iban a cambiar radicalmente. Pero pocos me hicieron caso y casi ninguno empezó a construir una “casa profesional” que resistiese el ataque.

Aunque al cerdito que hizo la casa de ladrillo seguramente hoy le habrían acusado de especulador inmobiliario, hoy veo que aquellos que, en su momento, pusieron unos pilares firmes, están consiguiendo muy buenos resultados.

Para conseguir que te conozcan y te reconozcan profesionalmente no basta con pasarse el día deambulando por dospuntocerolandia y escribir un par de “tontás” en las Redes Sociales, eso es como construir la casa de tu Marca Personal con paja (mental). Tampoco es suficiente con salir a hacerse visible sin tener nada que ofrecer porque en cuanto llegue el lobo va a tirar tu casa de madera.

Una Marca Personal potente requiere una casa de ladrillo, bien planificada, con buenos materiales y pensada para durar toda la vida. Eso implica trabajo, esfuerzo, persistencia y valores claros. El problema es que en La Red prolifera esa figura del Vendedor de humo que consigue que la casa de paja parezca interesante… hasta que llega el lobo.

Pedro y el lobo

En relación al vendedor de humo, el cuento que mejor lo personifica es el de Pedro y el lobo. Aunque siempre ha existido gente mentirosa o incluso gente sincera que ha anunciado cosas terribles o terriblemente buenas, parece que lo dospuntocero es un caldo de cultivo excelente para profetas… aunque ellos siempre tienen una respuesta.

El problema es que la Marca Personal se basa en la confianza y la del tal Pedro está por los suelos. Un profesional puede equivocarse pero nunca puede mentir.

Quienes ofrecen cosas como “Puedes ganar mucho dinero con…” o “Te ocurrirán cosas terribles si no haces…” son los nuevos Pedros. Lo malo es que aunque este tipo de gente tiene una capacidad asombrosa para mutar (y hacer mutis), los buenos profesionales salen perjudicados.

La Cenicienta

En el último post hablaba de los profesionales ocultos por las empresas. Pero eso no es más que la versión moderna de La Cenicienta. Parece que los que más se benefician son los profesionales-hermanastras bastante incompetentes mientras que la que saca el trabajo adelante es la pobre cenicienta. Afortunadamente aparece un hada madrina que llamamos Internet que te proporcionará lo necesario para poder ir al baile donde conocerás al príncipe mediante un Marketing Personal adecuado.

Desgraciadamente, La Cenicienta es una profesional por cuenta ajena y no puede tener contacto con el exterior. Pero aunque la chica haya tenido que salir pitando del evento de Networking, en La Red todo deja rastro, así que el zapatito de cristal es la vieja versión de la reputación digital. Por eso, es importante empezar a hacerse visible en todos los bailes del reino dospuntocero y unopuntocero que puedas.

Hansel y Gretel

En relación a la idea de conseguir que te encuentren, está el clásico Hansel y Gretel en el que las migas de pan equivalen a dejar rastro para facilitar encontrar el camino o ser encontrado por alguien. La clave está en que si quieres que te localicen, debes utilizar un método más duradero que el de las migas de pan dospuntocero. Es necesario señalar el modo de llegar a tí de forma más estable y llamativa.

Esto de los cuentos daría para mucho más porque ocurren muchas más cosas de las que se ven en una primera lectura. Pero es que además hay muchos otros que tratan el tema de las percepciones, las falsas apariencias, la influencia,…

El Branding Personal no es un cuento, pero en los cuentos hay mucho de Branding Personal.

Andrés, es Químico por la Universidad Autónoma de Madrid y Master en Administración y Dirección...
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