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Las modas, las tendencias y lo que se considera atractivo son cíclicas. Las tendencias van y vienen y, como demuestra claramente la industria de la moda, muchos de los elementos que tuvieron su momento de gloria tiempo atrás acaban volviendo. La moda es un constante revival de tendencias que triunfaron en el pasado, que vuelven a posicionarse como el elemento destacado. Pero lo cierto es que esto no ocurre solo en la industria de la moda, sino en todo aquello que tiene que ver con el diseño, logos de empresas incluidos.

Los últimos cambios en la industria también están teniendo un impacto en cómo se hacen y cómo son los logos, así como en qué quieren decir y transmitir. Por ejemplo, el nuevo logo de Zara, que apareció hace unos meses, jugaba con el negro y el blanco y con un movimiento diferente al de la tendencia general de la industria de la moda de alta gama.

Las compañías de lujo han estado pasándose todas a un mismo tipo de logo, en una tendencia que ya ha sido bautizada como blanding. Todos sus logos se parecen cada vez más, usando tipografías sans serif y posicionándose del modo más aséptico posible. Son logos sencillos, limpios y que se ven bien en internet, especialmente si se usan en entornos como redes sociales.

El blanding y esa identidad minimalista es una de las grandes tendencias en diseño de logos que domina 2019, pero no es la única posición que marcas y empresas ocupan. En las antípodas está la otra gran tendencia en diseño de logos y de imagen que está empezando a hacerse notar con fuerza, la de emplear los criterios de estética y diseño de los años 70. Se ve en colores, tipografía y formas. Todo es colorista, curvo y llamativo.

La tendencia es muy visible ya en EEUU, donde algunas de las marcas emergentes como Glossier, Flesh o Chobani han empezado a emplearla en la identidad de algunos de sus productos. En el universo startup empieza a verse con fuerza en la creación de identidad corporativa, lo que podría ser un adelanto de lo que la tendencia impondrá a posteriori (esas compañías suelen ser las early adopters de las tendencias en diseño que luego se harán generales, como bien han ido demostrando los últimos años).

El diseño está tomado por tipografías curvas, fabulosas y suaves, que recuerdan a los últimos años 60 o a los 70. Es, definitivamente, la muerte de las sans serif y el diseño minimalista que ha dominado en los últimos años (y que, por supuesto, habían traído con fuerza las startups de tecnología). Además de en los logos de empresas, las tipografías se han empezado a colar en diseños de títulos de series y películas.

La razón de este retorno

¿Por qué están apareciendo de nuevo los aires setenteros? La clave está, como publica la prensa estadounidense, en lo que sugieren esos formatos y también en el contexto. Por un lado, los consumidores asocian los 70 y su diseño a la libertad, lo exuberante y lo diverso. En esto, la nostalgia impacta y también el hecho de que los consumidores quieren recibir mensajes y elementos que les hagan sentir bien, que asocien a cosas que vean de una manera positiva. Elementos muy vinculados a esos años, como la tipografía Souvenir (que entre entonces y ahora había sido hundida en reputación y diseño), está ahora de vuelta.

Por otro, los elementos que obligaban al minimalismo en los últimos años han desaparecido. Los logos tenían que ser simples y sencillos porque tenían que verse bien en las pantallas de los móviles. Sin embargo, las pantallas no solo son cada vez mayores sino que además tienen una resolución mejor. Cada vez es más fácil ver bien lo que sea en ese tipo de pantallas y por tanto las empresas pueden jugar con cartas muy diferentes.