Ingeniera Técnica en Informática de Gestión y Licenciada en Investigación y Técnicas de Mercado,...
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Sin aún haber superado la resaca navideña, los profesionales del marketing empiezan a trabajar en las que serán nuestras acciones de comunicación para el periodo de rebajas y no hay mejor forma de hacerlo, si queremos empezar el año con buen pie, que con una exitosa campaña de rebajas. Se trata, además, de una de las campañas más importantes del año ya que genera gran parte de los beneficios anuales de la empresa. A lo largo de este periodo se enviarán millones de emails y SMS, a los que tendremos que añadir todas las notificaciones push, anuncios, banners, etc.

Además, no estamos solos. La competencia es feroz en este periodo. Este hecho, unido al volumen de comunicaciones que recibe cada uno de nuestros usuarios, hace más que necesaria la planificación de nuestras campañas de rebajas para poder aportar valor y coherencia, así como para diferenciarnos de nuestra competencia, desarrollar una campaña eficaz y, por ende, aumentar las ventas.

Una de las mayores ventajas del canal online radica en que nos proporciona mucha información de nuestros usuarios. ¡Usémosla! Veamos y analicemos qué acciones hemos realizado en el pasado para no cometer los mismos errores y repetir, por el contrario, aquellas estrategias que funcionaron, aumentando esos éxitos pasados. Además de la información de las campañas en general, disponemos de los datos comportamentales de cada uno de nuestros usuarios, lo que nos permite saber qué quieren y qué están buscando.

Especialmente útil os resultará este listado de los principales puntos a tener en cuenta con recomendaciones a seguir para que la campaña de rebajas sea un verdadero éxito:

  • Personalización: La personalización va más allá de poner el nombre de nuestros usuarios dentro del correo o las diferentes comunicaciones. Personalizar significa enviar a cada uno de ellos lo que quiere en el momento en el que lo quiere. Esto exige conocer en qué punto se encuentra dentro del ciclo de vida para adaptarnos a él y ofrecerle aquello que realmente está buscando.
  • Coherencia: Debemos aprovechar todos los canales que tenemos a nuestra disposición y ser conscientes de lo que estamos comunicando en cada uno de ellos para que el mensaje que recibe el usuario sea siempre coherente y disfrute de una experiencia y percepción únicas de nuestra marca.
  • Segmentación: Directamente ligada a la personalización, resulta fundamental la segmentación de nuestras campañas. Además de las habituales segmentaciones demográficas o geográficas, podremos hacer segmentaciones para premiar a aquellos usuarios más fieles a la marca con ofertas exclusivas o dirigidas reactivar a aquellos que hace tiempo que no convierten.
  • Diferenciación: Tenemos que ser originales para llamar la atención de nuestros usuarios. Debemos poner especial cuidado en la selección de los asuntos puesto que son nuestra tarjeta de visita y es un factor clave del que depende que el usuario abra o no el mensaje. Una vez abierto lo importante, el contenido es lo importante para que el consumidor se interese, visite la web y convierta. Para que el contenido logre esos objetivos, podremos usar elementos dinámicos que llamen a la acción y generen urgencia como gifs, vídeos, countdowns, etc.
  • Acciones en tiempo real: Presentar en el momento adecuado la oferta correcta puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. A través de la adaptación del correo en el momento de la apertura podremos aumentar nuestra tasa de clics y con ello las posibilidades de convertir. También tenemos que ser capaces de adaptar la web en función del perfil de navegación de los usuarios, de su comportamiento en el resto de canales y de los datos demográficos para, de esta forma, ofrecer contenido individualizado que incremente los ratios de conversión.
  • Reputación: Es crucial el equilibrio entre cantidad y calidad. Es normal que queramos que nuestros usuarios dormidos nos compren y qué mejor forma de atraerlos que con un jugoso descuento, pero debe hacerse con conocimiento, cuidado y sin poner en peligro la reputación que tanto nos ha costado conseguir.
  • Post venta: La temporada de rebajas es un periodo en el que nuestro objetivo de ventas es a corto plazo, pero no por ello debemos dar un mal servicio. Queremos que el cliente repita y, por tanto, es crucial ofrecerle el mejor servicio antes, durante y después.

Debemos darle la opción a nuestro usuario de elegir qué quiere recibir y cuándo. Otorgándole el control, el usuario sentirá que trabajamos para él y lograremos que nuestra comunicación sea un diálogo y no únicamente un monólogo en el que solo somos nosotros los que bombardeamos con diferentes ofertas que no siempre son del interés de nuestro cliente.