Lowpost Marketing de Contenidos

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De ser uno de esos términos de moda de los que todo el mundo parece estar hablando y de los que se esperan grandes cosas a futuro o para las empresas innovadoras que sepan asumirlo, el marketing de contenidos se ha convertido en una especie de elemento ya básico en el trabajo de las empresas y en la estrategia de marketing de las mismas. El marketing de contenidos ya no es una novedad con elevado potencial, sino una cuestión básica de la estrategia con la que hay que cumplir.

Pero el hecho de que esto sea ya una parte básica y crucial de la estrategia de marketing no implica que las cosas no estén en constante evolución y que las compañías no tengan que adaptarse a las modificaciones que impone el mercado. De hecho, ahora que el marketing de contenidos se ha asentado, lo que los responsables de marketing tienen que trabajar es el llevarlo un paso más allá y el solucionar los problemas que han lastrado las cosas en los últimos tiempos. En general, y como apuntan en un análisis, deberían trabajar en 5 grandes cuestiones.

Los datos sirven como punto de partida para el marketing de contenidos

Los datos y el análisis de los mismos se emplean para muchas cosas, pero lo cierto es que también pueden ser usados en la estrategia de marketing de contenidos. Los datos pueden ayudar a comprender mejor a los consumidores también aquí y a ofrecer así por tanto el contenido más adecuado en el momento exacto en el que debería servirse. Además, y gracias al uso eficiente de la información, se puede ir un paso más allá y personalizar el contenido y hacerlo más único, más ligado a lo que el consumidor realmente quiere y necesita.

El contenido debe integrarse en el proceso de compra

El marketing de contenidos se ha visto de forma recurrente en los últimos años como la manera para conseguir llegar a los consumidores en medio de todo el ruido publicitario y, sobre todo, hacerlo de un modo que estos apreciasen.

Pero el potencial de los contenidos va mucho más allá y ahora que los marketeros empiezan a tener claro su poder, deben ser capaces de usarlos de un modo más ambicioso. El marketing de contenidos tiene que cumplir ya con funcionalidades de ventas y debe integrarse mejor en el proceso de compra de los consumidores. Así, por ejemplo, puede ayudar a mejorar las conversiones, llegar a nuevas audiencias y dar más confianza en los procesos de compra.

El contenido debe tener una estrategia clara y bien documentada

El marketing de contenidos ya no es una novedad y por tanto debería de dejar de ser una cuestión experimental. Los marketeros tienen que trabajar de una forma seria y rigurosa, como hacen con su estrategia de marketing en general. El marketing de contenidos tiene que tener una estrategia clara y documentada, que ayude a saber hacia dónde se va y por qué y qué se quiere conseguir con ello.

El contenido conversacional es una oportunidad que ya no se puede dejar escapar

Las herramientas de mensajería tienen cada vez más usuarios y más tiempo de uso y las marcas y empresas ya no pueden dejar escapar por más tiempo esa oportunidad de conexión con sus audiencias. Entrar en Whatsapp o Messenger va a requerir que se generen contenidos adecuados y la estrategia de marketing de contenidos tendrá que crear una pata a mayores para ellos. Los marketeros tienen que crear contenidos a medida y ajustados a esos canales.

El contenido tiene que tener detrás una tecnología a medida

O lo que es lo mismo: para ser más eficientes en contenidos, las empresas tendrán que empezar a asumir las tecnologías necesarias para desarrollar una estrategia digita eficaz y a emplear las herramientas que se han desarrollado específicas para el marketing de contenidos.