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El social ecommerce es una realidad, lo cual no se refiere a que los clientes se acerquen a las redes sociales específicamente para comprar, sino que su influencia está presente durante todo el ciclo de compra. 

Por ello, los retailers se han lanzado a socializar sus productos, favoreciendo la aparición en escena de los botones sociales. Los datos de e-tailing group indican que estos widgets ya está presente en el el 94% de las páginas de producto de las tiendas online, un notable aumento desde el 89% registrado el año anterior. No en vano, estas herramientas que permiten compartir productos a través de las redes sociales constituyen una de las técnicas más efectiva a la hora de generar conversiones, según el informe publicado en abril por Adobe, seguida del chat online y las recomendaciones sociales hechas en base a recopilaciones de productos generadas por los usuarios.

Otra realidad es que los usuarios se dirigen a las redes sociales para informarse sobre los productos que le interesan, compartir opiniones y hacer recomendaciones. El estudio de Syncapse indica que el 75% de los seguidores está dispuesto a compartir sus experiencias positivas con la marca. Además, esto se traduce en ventas, de media, los fans gastan un 43% más que aquellos que no lo son. 

Según publicaba HubSpot en septiembre, el 71% de los clientes está más dispuesto a comprar un producto sobre el que ha encontrado buenas referencias en Social Media. Por su parte, el informe de Ryan Partnership, el 25% de los clientes se decide a probar nuevos productos gracias a las opiniones y comentarios registrados online. El 39% atribuye este hecho a las herramientas online, tales como los botones sociales.

En base a este comportamiento de búsqueda proactiva en las redes sociales y la cada vez mayor preferencia por compartir y recomendar productos, los retailers por fin han aprendido que las redes sociales no son un canal de venta, sino un lugar para el libre intercambio de contenido e información. Por ello, las marcas han de saber desenvolverse en esta situación, y actuar de forma no intrusiva, aportando valor y haciendo acto de presencia cuando el público así lo requiera.  El 23% de los consumidores afirma que compró por primera vez algún producto en base a la actividad social de los retailers y vendedores, motivado por los recursos que la marca utilizó para desarrollar su presencia social (30%).

Por tanto, como ya hemos dicho en otras ocasiones, las redes sociales no sirven para vender, pero sí para convencer. El entorno 2.0 supone una importante fuente de información para las marcas, quienes pueden conocer la percepción y sentir general de su público objetivo acerca de sus productos. Datos que servirán para reorientar la estrategia, adaptada a sus necesidades y preferencias.

ESERP Business & Law SchoolFlyeralarmDataCentricUDIMA, Universidad a Distancia de MadridExaprintIEBS Digital Business SchoolCEF Centro de Estudios FinancierosUPF Barcelona School of ManagementMedianzo