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La influencia de las redes sociales en el proceso de compra es un hecho cada vez más patente. Estos canales 2.0 han demostrado su relevancia como fuente de información de primer orden a la hora de obtener información sobre productos.

El 74% de los consumidores confía en la información que recogen las redes sociales a la hora de tomar sus decisiones de compra. Esto les lleva a seguir a las marcas en el mundo 2.0. El 39% de los usuarios de Facebook admite que sigue a una marca con el fin estar informado sobre sus productos y servicios. 

Esta influencia se traduce finalmente en ventas. El 40% de los usuarios de redes sociales ha comprado un producto después de verlo a través de estos canales sociales. 

Durante el primer semestre de 2013, se pudo apreciar un incremento del 17,8% en los beneficios reportados por el tráfico web procedente de las redes sociales. Las principales redes sociales que generaron el 75% de estas útiles visitas fueron Facebook, Pinterest y Twitter. Una tendencia que se consolida día a día, estrechamente vinculada con el desarrollo del comercio electrónico. Está previsto que en 2016 solo en Estados Unidos los consumidores online  gasten 327 mil millones de dólares. 

Por tanto, los retailers deben desarrollar una estrategia de Social Media orientada a aumentar la notoriedad de marca y fomentar el engagement, con el fin de estar presentes en la mente del cliente cuando éste se encuentra en modo compra. Según el informe publicado a principios de mes por Adobe, el 23% de los consumidores afirma que compró por primera vez algún producto en base a la actividad social de los retailers, motivado por los recursos que la marca utilizó para desarrollar su presencia social (30%).

A tal fin, Facebook y Twitter son ideales para promover acciones y contenido relacionado con la marca y sus productos, mientras que Pinterest constituye un escaparate online de excepción. De ahí que esté haciendo méritos para posicionarse como el principal aliado del e-commerce. De otra parte, las plataformas de creación y difusión de vídeos online permiten aportar contenido de valor y aprovechar la viralidad del formato audiovisual para alcanzar una mayor repercusión.

Definitivamente, las redes sociales contribuyen a impulsar el comercio electrónico, permitiendo a las marcas acercarse a su público objetivo y estar presentes durante todo el proceso de compra de un modo no intrusivo.