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El 44% de los médicos reconoce que no utiliza las redes profesionales con un objetivo profesional

Social Media y medicina no acaban de entenderse. Al menos en lo que se refiere a la actitud por parte de empresas y profesionales. Los médicos se resisten a la idea de exhibirse públicamente a través de las redes sociales.

El 44% de los médicos reconoce que no utiliza las redes profesionales con un objetivo profesional, mientras que el 29% directamente no utiliza estas herramientas sociales. Sus principales argumentos para no sumergirse en los Social Media son la escasez de tiempo para dedicar a los menesteres 2.0, así como una seria preocupación por su privacidad y la de sus pacientes y casos médicos. Así lo recoge el último estudio publicado por MedData Group. Destaca el hecho de que un 40% considera que estar en las redes sociales le restaría valor como profesional.

El problema reside en que los usuarios sí están en las redes sociales, y demandan una atención y contenido de valor que difícilmente consiguen encontrar.

¿Para qué utilizan los médicos las redes sociales?

Un aplastante 60% afirma que solo hace un uso personal de estos canales. Para el 21% se trata de un canal que les permite estar informados sobre la actualidad diaria de su sector; mientras que el 18% utiliza estos medios para compartir opiniones y experiencias con otros profesionales.

El estudio indica que LinkedIn es el medio que acoge a la mayor parte de los facultativos (32%), seguido de las redes sociales especializadas (29%). De otra parte, el 21% de los encuestados está en Facebook, e incluso alguno de ellos se atreve con Google+ (10%), YouTube (8%) o Twitter (5%).

¿Qué esperan los pacientes de ellos en los Social Media?

Las redes sociales constituyen una importante fuente de información sobre salud y cuidado de enfermedades. El estudio publicado por el IMS, mostraba ya el pasado año una demanda creciente de este tipo de contenido por parte de los pacientes y sus familiares. El 90% de los adultos jóvenes intenta informarse online, utilizando para ello también las redes sociales, antes de iniciar el tratamiento para su recién diagnosticada enfermedad. En el casos de los pacientes con una enfermedad crónica, la información online les sirve de orientación, por lo que recurren a ella con frecuencia.

De otra parte, las redes sociales sirven asimismo como un punto de encuentro entre afectados por la misma enfermedad, bien sea entre pacientes, o en el caso e los familiares. Definitivamente, no faltan estudios que demuestran la utilidad de las redes sociales en el sector sanitario, así como el uso efectivo que tanto médicos como pacientes hacen de ellas:

La Asociación Americana de Medicina defiende las ventajas del uso de las redes sociales en la actividad diaria de los profesionales, sin olvidar por ello destacar la necesidad de mantener la privacidad de sus pacientes, así como ofrecer siempre un trato estrictamente profesional.

Pew Internet Project, indicaba también en 2012 que el 59% de los pacientes en Estados Unidos, afirmó que había buscado información sobre enfermedades. Cabe destacar que un 35% se mostró especialmente interesado en compartir su situación con otras personas que pudieran sufrir su misma patología.

Por tanto, y tal como refleja el IMS, este comportamiento es excesivamente precavido, y que además no está en consonancia con la demanda real de información del sector; una sinergia que deberían plantearse analizar, y de la cual podrían sacar partido.