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Las redes sociales suelen tener un efecto tirón en el mercado cuando alguna de ellas se convierte en elemento de referencia. El momento en el que todo el mundo parecía estar hablando de Pinterest fue el momento en el que se multiplicaron los diseños de página en los que los contenidos nunca tenían fin, llegando a todo tipo de medios. De pronto, se fuese a donde se fuese en la red, todas las webs parecían 'pinterestizadas' y seguían su patrón de diseño. Ahora que Instagram está de moda, la cultura visual y los temas dominantes en el entorno de Instagram son los que están marcando la agenda y lo que están haciendo que en internet sean ciertas cosas las que parecen ubicuas.

Pero ¿está esta influencia de Instagram yendo un paso más allá en el mundo de la empresa? ¿Está empezando a filtrarse en otras áreas? Y, sobre todo, ¿están las compañías dando demasiada importancia a lo que ocurre en Instagram a la hora de tomar decisiones de negocio?

Lo cierto es que Instagram ya se ha infiltrado en el diseño de producto. La cuestión ni es tan sorprendente ni tan nueva, porque desde que aparecieron las redes sociales y desde que las empresas quisieron conseguir que los consumidores hablasen de sus productos en ellas han empezado a posicionarse con packagings llamativos que hagan que se quiera hablar de ello.

Desde zapatillas a hoteles

En la nueva estrategia, el diseño 'social media friendly' va más allá de la caja y llega directamente al producto. Adidas presentaba hace unos meses un nuevo modelo de zapatillas que había sido diseñado para conseguir los mejores resultados en Instragram.

La compañía usó el tirón de lo retro (es una revisión de un modelo de 1979) y de lo instagramable, después de descubrir que los consumidores estaban compartiendo fotos de sus zapatillas en esa red social. La comunidad que comparte información sobre zapatillas es activa y poderosa en Instagram y la marca quiso posicionarse de forma destacada. Si haces una foto desde arriba a tus zapatillas de ese modelo, será 'resultona'.

Por supuesto, la industria de la moda no es la única que se ha dado cuenta del poder de Instagram y que ha empezado a orientar lo que hace hacia ese terreno. ¿Qué es lo que más compartimos en esa red social? Los consumidores hablan sobre todo de sus vacaciones y compartir fotos y más fotos de los lugares en los que estamos es casi algo obligado. Es como si no te hubieses ido de viaje si no hay una buena foto en Instagram que lo atestigüe.

Por ello, los hoteles ya empiezan a pensar en cómo quedarán las cosas en las fotos de sus consumidores. Algunas cadenas ya tienen libros de estilo en los que dan recomendaciones para que sus hoteles tengan espacios que sean buenos para selfies y también otros que sean llamativos para que inviten a la foto. Esos espacios ayudan a generar 'buzz' sobre el hotel y pueden aumentar la exposición de la marca con un logo bien posicionado.

¿Confiar demasiado en Instagram?

Pero este peso que se le está dando a Instagram como factor para potenciar productos, marcas y mercados, ¿hasta dónde debería llegar? ¿Se puede esperar que la exposición en Instagram y que la información que llega desde esa red social sea lo que realmente marca la diferencia? ¿O es demasiado pedir que esto ocurra?

Todas estas preguntas no son completamente teóricas, porque ya hay quienes se están agarrando como a un clavo ardiendo a que sus productos sean 'instangramables'. La cadena de moda JCPenney (una de las víctimas del ocaso de os centros comerciales y una de las grandes cadenas con problemas económicos en EEUU) acaba de lanzar una marca de ropa y de cosas para el hogar inspirada por lo que ocurre en Instagram... pero orientada a Instagram. Como explican en Quartz, está inspirada por Instagram, hecha para Intragram y se vende usando Instagram.

Peyton and Parker, la marca en cuestión, es una colección de productos que bebe de los momentos que los usuarios comparten en Instagram y que, obviamente, también quiere entrar en esos momentos. Por ello, dominan colores como marrones cálidos o las lentejuelas. En la propia presentación de la marca se habló incluso de "momento perfecto para foto". Es como un círculo completo de lo social: nace, crece y muere en Instagram.

Para el gigante, es una excusa para atraer a consumidores que estaba perdiendo. Pero ¿es demasiado esperar que la ropa 'Instagram friendly' salve a una cadena de la bancarrota y de la crisis?