PuroMarketing

Cuando se habla de lastendencias en contratación en profesionales de marketing, se suelehablar de trabajadores formados en las cuestiones más punteras y delser capaz de adaptarse a los cambios y a las novedades. Lostrabajadores tienen que ser capaces de estar a la última y decontrolar todo lo que se haya incorporado recientemente al terreno dejuego. A eso se suma que se tiene una cierta idea preconcebida sobrecómo debe ser el trabajador de marketing y cuál es el perfilrecurrente que encajará en la plantilla. Y esto acaba teniendo unimpacto sobre cómo son los marketeros y cómo trabaja la compañíaen este terreno.

De hecho, una de lascuestiones que cada vez preocupa más a las empresas es la escasez deminorías en sus plantillas, lo que hace que se estén perdiendo unaparte importante de cómo se ve el mundo. Solo acaban teniendo lavisión de sus profesionales arquetipo, por así decirlo, lo que haceque al final acaben viéndolo todo del mismo modo y usándolo todoigualmente del mismo modo. Pero el problema no está solo en lo que aminorías se refiere, sino también en lo que ocurre con otros gruposde población. Las empresas tienen todavía que aprender en términosde género (y las mujeres, habría que recordar, no son una minoría,sino la mitad de la población...) y también en cuestiones de edad.

Y es que la industriatiene un serio problema de lo que en inglés se llama 'ageism'. Desdefuera podría dar la sensación de que el mundo del marketing es casicomo un deporte de élite: llegada cierta edad, hay que abandonar lacarrera.

La industria del marketing está en este punto lastrada pordos cuestiones. Por un lado, está la propia realidad del mercado.Por otro, está esa idea de cómo debe ser el profesional demarketing. En el primer punto, la industria del marketing estápagando el precio de tener uno de los ratios de 'burn-out' máselevados. Los empleados acabantirando la toalla demasiado rápido.

En el segundo punto, estánlos propios prejuicios y las propias ideas en las que operan lascompañías. Los propios profesionales están viendo el problema. Unestudio, elaborado por CV Library, preguntó a los trabajadores demarketing sobre cómo ven las cuestiones de discriminación entérminos de edad en la industria. Las respuestas son bastanteabrumadoras. Los trabajadores se han cruzado con estos problemas.

Los prejuicios en términos de edad

Un 76,5% reconoce que ensus puestos de trabajo se han cruzado con discriminación porcuestiones de edad. Un 50% de los encuestados asegura que se haencontrado con el que se ponga en cuestión si un empleado va a serlo suficientemente rápido y ágil para hacer algo. Es decir, se poneen tela de juicio si, al pasar cierta barrera de edad, se será capazde ser tan rápido con algo como los más jóvenes.

Un 47,1% de losencuestados asegura que no les ha tenido en cuenta en el trabajo enserio debido a su acumulación de años de trabajo. Llevar muchotiempo en la industria puede hacer, por tanto, que los profesionalessean vistos como demasiado anclados en el pasado. La experiencia noes una especie de galón sino una de esas cosas que hacen que se temaque no se está demasiado 'en la onda'.

Aunque, para ser rigurososcon la verdad, la discriminación por cuestiones de edad no estásolo ligada a ser demasiado mayor. Los más jóvenes también sequejan de haber sido considerados demasiado joven para un puesto detrabajo (un 75% asegura que se ha cruzado con esto en alguna ocasión)y un 33,3% reconoce que ha tenido experiencia directa con esteproblema.