PuroMarketing

Como ocurre cada año por estas fechas, la gran noticia de la industria de la cultura y del entretenimiento es el inminente anuncio de las películas candidatas a las diferentes categorías de los premios Oscar. Los Oscar de Hollywood, desde que aparecieron ya décadas atrás, se han convertido en el elemento clave de la industria del cine. En teoría, son el premio a la mejor película del año (de la industria estadounidense, pero al final es la industria de impacto global) y una guía crítica de lo que se ha estado haciendo bien.

En realidad, los Oscar son uno de los momentos cumbre de la industria del cine en términos económicos. Ganar uno de los premios puede impulsar carreras y ser una de las películas con más éxito, ya sea en nominaciones como en premios, puede ser un impulso en taquilla de impresión. Ahora, además, los premios se han convertido en una suerte de validación, como ocurre con los Emmy o los Globos de Oro, de que lo que se está haciendo es de calidad y está a la altura: para las plataformas de VoD lograr colarse en los premios es un elemento clave para demostrar que son un jugador importante y uno de calidad.

Y, por todo ello, los Oscar no son solo premios del cine, sino una plataforma crucial y el objeto que persiguen campañas de comunicación, de marketing, de imagen personal o de branding. La industria del cine se gasta auténticas millonadas posicionando películas y luchando para que se hagan con las estatuillas clave, algo que da muy importantes rendimientos con el paso del tiempo pero para lo que tienen que cuidar al detalle todo lo que hacen y cómo lo hacen.

El gran motor del marketing cinematográfico de esta edición de la gala es Netflix, que ya consiguió colarse en las nominaciones el año pasado con Mudbound (pero se fue sin premios) y que este año está echando la casa por la ventana para intentar posicionarse mucho mejor en la carrera. Dado que este año tiene entre manos una película que los críticos han premiado en masa en festivales de cine (Roma, de Alfonso Cuarón), el gigante parte de una posición mucho más cómoda para que la inversión en marketing les resulte.

A poco de que se anuncie quiénes son las películas candidatas a los premios, Netflix ya se ha dejado una cantidad millonaria en la promoción de la película. No se trata solo de conseguir que Roma gane, sino también de lograr con ello una pieza clave en su identidad corporativa.

Netflix a por todas

Netflix está siendo el gran protagonista de la campaña de los Oscar de este año, como ha dejado claro en un análisis FastCompany. El medio estadounidense ha preguntado a diferentes jugadores de la industria por lo que está haciendo el gigante.

"Son un gorila de 800 toneladas", decía uno de los publicistas implicados en la campaña en general. "Parece que tienen recursos ilimitados", señalaba. Como concluyen en el medio, Netflix está gastando más dinero que nunca y están siguiendo todos los caminos posibles y por haber para promocionar sus películas en la temporada de premios. Y, además, este año quieren ganar su Oscar: no hacerlo sería casi como un fracaso.

Para hacerlo no solo está invirtiendo mucho dinero, sino que también están haciendo fichajes estratégicos que les ayuden a posicionarse mejor. Por ejemplo, se han hecho con la compañía de una consultora, Lisa Taback, que había impulsado previamente la carrera hacia los premios de otras películas. Además, están haciendo que la campaña sea muy personal, como por ejemplo con el envío a los votantes (de los Globos de Oro) de regalos con notas personales firmadas por la actriz protagonista.

Claro está que ellos no han inventado la pólvora y están siguiendo el mismo libro que los demás siguen, pero lo están haciendo con mucho más dinero. Algunas de las estimaciones de los analistas con lo que hablaban en FastCompany apuntaban a que la campaña de marketing de Roma está superando a la de La red social, que había - con una inversión de 25 millones de dólares - sido hasta ahora la más alta.

Si les funciona la campaña, es algo que solo se sabrá en parte con las nominaciones y finalmente con en la gala final.