PuroMarketing

  • OPINIÓN
TOP CONSULTANT Alta dirección, marketing, management e innovación. Nominado a mejor profesor de...

El marketing de contenido se ha convertido en una disciplina que resulta de gran interés para los profesionales del marketing y sus objetivos empresariales u organizacionales, pero sigo creyendo que es mucho más eficaz el contenido que tenga el marketing que desarrollemos ...

La idea perenne de que el marketing es apariencia, de que esta disciplina trata de adornar comportamientos o ideas, la falsa creencia de que el marketing es lo que utilizamos para "engañar" a los clientes o al menos condicionarlos para nuestros intereses, todo esto es resultado de los propios profesionales del marketing que con nuestras actuaciones y muchas campañas pseudofakes han generado estas ideas entre los menos avanzados en la disciplina y entre mucho avezado "profesional". Hemos creado en mi opinión y quizás muchas veces por nuestra falta de profesionalidad, insisto, o quizás por nuestro desconocimiento o por intereses que nada tienen que ver con el cliente y sus deseos, una mala reputación entre cierta parte de la población con respecto al marketing pues son muchas las personas e incluso ciertos profesionales que cuando se quieren referir a algo que es mentira, que consideran que esta adulterado o que es algo que pretende manipular, dicen: "va eso es solo marketing". Esa etiqueta dice mucho de lo que piensan sobre el marketing y su funcionalidad

Con esta consideración y mala reputación que se le otorga en ocasiones al marketing, que creo que está más generalizada de lo que creemos, que probablemente no se da entre los profesionales que sabemos de que va eso del marketing o en los departamentos y empresas serias que también las hay, no debemos olvidarnos que en el marketing, su eficiencia se mide por como atiende a los mercados, así como el nivel de satisfacción que consigue, pero si una parte importante de este mercado no cree, por la razón que sea, en que el marketing pretende estar de su lado, que su función pretende satisfacerlo de forma real, no manipulada o maquillada, esto supone una clara barrera cultural, mental, y comportamental para conseguir el impacto que buscamos con esta disciplina, pues lo que proyectemos partirá con cierta desconfianza por parte del cliente. Insisto que este efecto lo hemos logrado ente todos lo que trabajamos en marketing o dirección de empresas, pero sobre todo, los máximos culpables son los que utilizaron o utilizan el marketing como una máquina de engaño, con cierta licencia por parte del mercado o de los responsables de las empresas para hacerlo y aceptada como normal, como si ese fuera su fin.

En cuanto al marketing de contenidos, creo que es una herramienta que de verdad funciona y ofrece un nivel de impacto importante, pero no deja de ser una herramienta, un artilugio que utilizamos para conseguir determinados efectos, de hecho, es probablemente de las herramientas en las que más se invierte en la actualidad, pero esa herramienta si no tiene detrás un marketing previsto, real y se respalda con contenido de interés para el cliente, no sirve casi de nada. Ese contenido obligatorio para el impacto no es otro que un interés por satisfacer al cliente, por tener ciertos valores que delimiten y proyecten nuestro comportamiento de forma coherente, que esos valores los comparta el cliente al que nos dirigimos, un compromiso con las expectativas del cliente, así como un respeto por el mercado y sus demandas, si detrás de cualquier acción de marketing, y el marketing de contenidos no es mas que esto, no hay ese contenido, ese interés por el cliente y por la viabilidad de lo que hacemos, ninguna herramientas va a ser eficiente, pues se deja fuera de nuestros intereses el principal elemento de la fórmula del éxito en la empresas, el cliente.

Son muchos los que utilizan el marketing como fuegos de artificio, que se ven bonitos, llaman la atención e incluso consiguen alguna exclamación de asombro por parte de los clientes, pero que en realidad son efímeros y nada importante para quienes los ve, no tiene ninguna trascendencia real.

Lo que quiero comentaros como idea fuerza final es que el marketing que pretende ser eficiente tiene que poseer una trastienda, un importante backup, una sólida base en cuanto a valores, comportamientos, objetivos e implicación con la satisfacción del cliente, sin esto, quizás estemos haciendo marketing de contenidos, pero sin ningún contenido de marketing, y ante esta circunstancia la realidad muestra que solo se puede conseguir una cosa, el fracaso comercial, la intrascendencia, por no hablar de como de mal hablaran de nosotros, sí mala reputación de marca, el peor de los canceres que se puede padecer en marketing.

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