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Hay que invertir en marketing, publicidad y branding, pero también comprender lo que va más allá 

Como demuestran los múltiples estudios que identifican a las marcas más conocidas y los que hacen estimaciones de cómo esa popularidad se 'convierte' en términos económicos, la fama es un elemento crucial para la presencia de las marcas en el mercado. Convertirse en una marca famosa implica que tus potenciales consumidores ya te conocerán de partida, que estarás en todas partes de una manera orgánica y que tus atributos y productos entran en todas las conversaciones.

La fama hace, en algunas áreas, las cosas mucho más fáciles e impulsa de forma orgánica los esfuerzos que se hacen en marketing y publicidad. Solo hay que pensar en Tesla, por ejemplo, y en su popularidad. La compañía no gasta un duro en anuncios, pero sí ha sido capaz de convertirse en una marca famosa y conseguir con ello que sus mensajes de marketing se amplifiquen.

Pero ¿qué es lo que hace que las marcas se vuelvan famosas? Hace un buen trabajo en marketing y publicidad, trabajar la comunicación o afinar en los esfuerzos de branding son elementos de base en el camino hacia la fama de las marcas.

Sin embargo, invertir en esas áreas no necesariamente garantiza la fama y sus beneficios. La fama es un elemento más a cuidar a la hora de hacer brand-building, señalan en un análisis de Warc, en el que se analiza qué tienen en común todas las marcas famosas para entender cómo se puede llegar hasta ese nivel.

Los puntos clave de la fama

En general, el análisis ha logrado identificar cuatro elementos cruciales comunes que tienen las marcas que logran convertirse en famosas. Son elementos que parten de la propia identidad de la marca pero también de la recepción que los consumidores tienen a sus características. Se podría decir que son un mix de respuesta social y buen branding.

Así, el primer punto está en la propia naturaleza de la marca: la marca famosa tiene un atractivo intrínseco. Puede ser por cómo es su producto o por los resultados que ofrece o la experiencia que el consumidor vive vinculada. La marca es atractiva y resulta 'pegajosa' (como una canción de verano). Es una marca que se desea.

¿Cuánto de esto está conectado con otro de los puntos clave?

El análisis no lo especifica pero otra de las características fundamentales es su condición de marca distintiva. Se convierte en algo único, que diferenciamos rápidamente. A la marca famosa la separamos del resto. Solo hay que pensar, por ejemplo, en cómo hay smartphones o tablets, pero cómo está de forma separada y con entidad propia Apple con su iPhone o su iPad.

El tercer punto está en las audiencias. Las marcas famosas tienen capacidades para llegar a audiencias masivas: no es solo una cuestión de alcance potencial, sino también de que esas audiencias ven a la marca.

Y, finalmente, el cuarto punto clave está en la difusión social. Las audiencias no son exactamente pasivas. El público, señalan, tiene una participación activa a la hora de dar a conocer la marca o su producto. Están hablando y conectando con ello, amplificando el alcance y la popularidad de ese elemento famoso.