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Esa ley física que dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma, podría ser aplicada, en parte, a la televisión. Y es que mientras los agoreros llevan años profetizando la muerte de la televisión, parece que simplemente está experimentado un cambio masivo para aprender a adaptarse a los nuevos usos que los consumidores quieren hacer de ella.

Y ese cambio lo marca la convergencia con lo digital. Así, la televisión está jugando un papel cada vez mayor en los contenidos de vídeo online, y varias cadenas televisivas están lanzando aplicaciones en streaming que no precisan de una suscripción a una televisión de pago. Pero hay muchos más datos que muestran esa convergencia, tal y como muestra Digiday en un reciente artículo.

Porque aunque cada vez más gente está abandonando la televisión de pago (cifras sin dudas preocupantes para la industria) hay que tener en cuenta que plataformas como Netflix, Amazon o Hulu siguen ofreciendo, básicamente, contenidos televisivos.

Además, la gente ve esos contenidos televisivos en cualquier tipo de pantalla. Se suele pensar que el móvil se usa para contenidos cortos, y que la pantalla del televisor es el dispositivo preferido para películas, series y otros formatos de larga duración, pero un estudio de Ooyala muestra que esa división no es tan evidente, y que, por ejemplo en la tablet, el 57% de los contenidos que se visualizan tienen una duración superior a los 10 minutos.

La monetización digital es más fácil con contenidos televisivos

A medida que se incrementa el número de visionados de contenidos en vídeo de larga duración en las plataformas digitales, resulta más sencillo monetizar dicho contenido a través de la publicidad. Un informe de FreeWheel mostraba que el número de visionados de los anuncios en vídeo había aumentado un 32% durante este año, y gran parte de ese crecimiento se debía a formatos largos y en vivo, muchos de los cuales provenían de -efectivamente- la televisión.

Las plataformas de video online comen terreno a la televisión de pago, pero solo entre algunos grupos de edad

Lo que quiere decir que la televisión aún tiene tiempo para actuar al respecto. Entre los millennials, solo el 35% está suscrito a la televisión de pago, mientras que más de la mitad lo están a plataformas como Netflix.

Pero si analizamos a los baby boomers, el 40% aún están conectados a la televisión de pago, y a plataformas de vídeo online solo el 34%. Entre los mayores de 55 años, el porcentaje es bajo en ambos canales, pero mucho más en las plataformas digitales (18% frente al 25% de la televisión de pago).

A medida que pase el tiempo, habrá un porcentaje mayor de la población acostumbrado a acceder a contenidos televisivos a través de otras plataformas, y la televisión tendrá entonces que apostar por la distribución digital de una manera mucho más agresiva.

Las marcas y anunciantes invertirán más dinero en la televisión conectada

Volverse digital es, en realidad, la única forma de supervivencia para la televisión y otro dato que lo ilustra claramente es este: los anunciantes prevén aumentar este año la inversión publicitaria en las televisiones conectadas (aunque es cierto que se trata de presupuestos aún muy modestos) y la mayoría lo extraerá del dinero que antes estaba dedicado a la televisión tradicional.