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TVE adelantó su hora estrella para mejorar la conciliación y por servicio público, pero las audiencias no han acompañado
¿Merece la pena adelantar el prime time? Los consumidores lo reclaman, pero su respuesta a quienes lo hacen es fría

Una de las quejas recurrentes de los espectadores españoles de televisión, especialmente cuando lo que se lanza es una de esas emisiones que tienen tirón y son esperadas, es que los programas acaban a horas intempestivas. Si eres de las personas que siguen viendo la televisión lineal y quieres seguir un programa estrella, acabarás trasnochando, por mucho que tengas que madrugar al día siguiente. Esto ocurre porque el prime time, el horario para los programas estrella, se ha desplomado.

En los años 90, las series de moda salían a pantalla sobre las nueva y media, justo después del telediario. Ahora los programas estrella salen a eso de las 11 menos cuarto o menos diez, porque entre el telediario - que termina más tarde que entonces - y el programa estrella ha aparecido una nueva franja de programación, el llamado access prime time. En 25 años, el prime time se ha retrasado en España 72 minutos. Esto es molesto para los usuarios, pero también un suicidio que empuja a los espectadores en brazos del streaming.

Los espectadores suelen apagar la televisión justo cuando empieza el prime time. España es el país de su entorno con el prime time más tardío - las comparaciones son brutales - y uno que ha visto como ese momento de oro de la parrilla ha entrado en crisis. En los últimos años, el prime time ha visto como progresivamente iba cayendo la audiencia.

¿Se puede solucionar esto? Sí, solo habría que volver a racionalizar los horarios. Las cadenas privadas, sin embargo, no lo hacen, ya que muchos de sus programas estrella están en esa franja entre el prime time y el telediario. Es lo que ocurre, por ejemplo, con El Hormiguero.

Lo que ha pasado con TVE

La televisión pública, por el contrario, debe tomar decisiones partiendo de la idea de servicio público y quizás por ello sí es la que ha adelantado las horas de sus programas. En marzo del año pasado, adelantaba el prime time a las diez de la noche, apostando por una racionalización de horarios. Han mantenido la idea y no es extraño ver en sus programas avisos que dejan claro que la emisión terminará antes de la media noche.

La idea es bonita, se podría decir, pero ¿ha resultado rentable? ¿Han abrazado las audiencias el cambio de hora? Los datos que recoge El País dejan claro que no. Eso sí, no hay que olvidar que la televisión pública debe juzgarse como eso, como servicio público y no tanto por el éxito comercial. Racionalizar los horarios sí es servicio público.

Las cifras de audiencias que maneja El País hablan de que la cadena ha cerrado su peor dato mensual histórico. Incluso, ha perdido décimas de audiencias moviendo su hora de emisión. "De esas ocho décimas, ese adelanto del prime time supone dos décimas. TVE está mal en general, y está mal en esa franja, el adelanto les ha perjudicado, pero no es la única explicación de por qué está mal", explica al medio José Manuel Eleta, adjunto a la dirección en la consultora de análisis de audiencia Barlovento.

Al fin y al cabo, los datos de audiencia no solo corresponden a lo que ocurre en directo, sino también a un cambio de modelos de acceso a los contenidos.

Como explica uno de los expertos con los que hablan en el medio, las bajas audiencias de Cuéntame esta temporada en emisión lineal no indica que el programa haya perdido fuella, sino que los espectadores lo están viendo de una manera más diversa, como la televisión a la carta permite. Eso es algo que ya han mostrado otras series estrella de la compañía, como ocurrió con las audiencias de El ministerio del tiempo.