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Es complicado: las audiencias de ciertos contenidos están cayendo pero otras suben, como ocurre con los podcasts para niños

La explosión de la pandemia del coronavirus está teniendo un efecto directo con cómo consumimos contenidos y con qué medios empleamos como guía para ello. La televisión está viviendo un revival y los medios online están registrando picos de visitas.

Pero ¿qué está ocurriendo con la edad de oro de los podcasts durante los tiempos del coronavirus? En las redes sociales, había quien bromeaba con que este período se convertiría en el momento en el que toda esa gente que se había dicho que iba a lanzar un podcast se iba a lanzar a hacerlo. Si aumentará o no el volumen de contenidos es algo que veremos en el futuro, pero los análisis de las audiencias ya indican cierto cambio en el mercado.

Al fin y al cabo, uno de los escenarios en los que se escuchaban muchos podcasts y por tanto se posicionaba más audiencia eran los traslados al trabajo. Con la población confinada en sus casas, cabe preguntarse si realmente se están escuchando de todos modos los mismos podcasts.

Los datos que manejan en NiemanLab apuntan a que la ausencia de desplazamoentos al trabajo podría tener un impacto negativo en el consumo de podcasts. Los datos de Podtrac señalan que a lo largo de marzo las descargas de podcasts en Estados Unidos han ido cayendo lentamente. Eso sí, en la semana en la que creció la población confinada subió. En la última semana de marzo, las descargas de podcasts se redujeron en un 4%. Los oyentes únicos lo hicieron en un 5% (un 8% la semana anterior).

Además, no solo han cambiado los hábitos de escucha sino también qué escuchamos. Durante la última semana de marzo, los podcasts de tecnología y de historia son los que han perdido más descargas, cayendo un 19 y un 17% respectivamente. Los de true crime, que son una suerte de clásico de los podcasts, también acumulan tres semanas de descensos.

Frente a ellos, han subido las descargas de ficción (19%), negocios (10%), ciencia (9%) y contenidos para niños (9%). Estos últimos están viviendo un momento de tirón marcado por el contexto. Los niños están en casa, con colegio a distancia y aburridos (y con padres que muchas veces están teletrabajando y necesitan un respiro). Los podcasts se están convirtiendo en un contenido más con los que llenar su tiempo y las descargas han ido en aumento.

Pinchazo en la burbuja podcast, ¿o no?

Ahora bien, ¿sirven todos estos datos para decir que el coronavirus ha pinchado la burbuja podcast? Es complicado. Un estudio de Morning Consult también señala que la pandemia y los procesos de confinamiento de la población han hecho que los podcasts pierdan a su importante grupo de oyentes de camino al trabajo, pero no por ello creen que las cosas supondrán una debacle para la industria.

Desde dentro se ven las cosas de forma similar. Conal Byrne, el presidente de una red de podcasts, les explicaba que esperan incluso un aumento de las escuchas mientras la gente busca contenidos con los que llenar su tiempo. Y en la encuesta de Morning Consult, de hecho, un 18% de los estadounidenses ha reconocido que están escuchando más podcasts que antes como una de sus actividades de cuarentena. Las cifras son más elevadas entre la Generación Z (un 31%) y los millennials (un 26%), que escuchan más y por encima de la media.

Otro directivo de la industria les explicaba que habían notado una tendencia: los ciudadanos estaban escuchando más podcasts no solo buscando información, sino también como un respiro de las pantallas.

Y, volviendo a lo que apuntan en NiemanLab, a los datos generales de caída que han detectado (limitados eso sí a las audiencias concretas de una red de podcasts) se suman los de aquellos que están creciendo. Los medios de comunicación online que los internautas consideran fiables, como Slate o Vox.com, están viendo un crecimiento en las audiencias de sus podcasts. En NiemanLab especulan con que posiblemente las cosas no vayan a ser iguales para todo el mundo: los podcasts que están empezando o que tengan un atractivo más "casual" verán sus audiencias en peligro, mientras que los más asentados seguirán con sus audiencias fieles.