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Antes de que acabe noviembre arranca el nuevo servicio en Estados Unidos y Gran Bretaña

El gran retailer de Internet acaba de anunciar un último golpe a la clara ventaja de los comercios offline frente a su negocio: la inmediatez. Ya hace tiempo que puso en marcha en Estados Unidos el envío en el mismo día de los productos perecederos. Ahora va a hacer una clara apuesta por las entregas de los pedidos en domingo.

A mediados de este mes comenzarán a hacerse los repartos en Los Ángeles y Nueva York y el ambicioso plan prevé extenderlo a un puñado más de ciudades norteamericanas, además de Londres, donde empecerán con los envíos en domingo a finales de este mismo mes, usando la propia flota de camiones de Amazon.

El servicio será gratuito para los clientes Premium, unos 10 millones de usuarios según los analistas, que pagan en torno a 49 libras al mes por tener envíos gratuitos en 48 horas. Los clientes que no se hayan suscrito a este servicio, tendrán que pagar un recargo si quieren recibir el pedido en domingo.

En Amazon están entusiasmados con que todos los días sean días de reparto, porque saben que sus clientes más fieles y Premium, esos que consumen casi con voracidad en sus tiendas virtuales, van a estar encantados con las ventajas que van a experimentar con la puesta en marcha de este nuevo servicio.

"Los envíos en domingo van a ser muy atractivos para los consumidores", señala la analista de Forrester, Sucharita Mulpuru. "Hay gente que decide no hacer un pedido en viernes porque sabe que no lo tendrá hasta el lunes". Aunque, también hay pegas, y cree que el nuevo servicio acarreará nuevos costes para la empresa, porque la demanda no será tan alta.

Este último movimiento de Amazon aumenta aún más la rapidez y amplitud de su oferta. La compañía ha sabido construir todo una red de almacenes en torno a los grandes centros urbanos, que les permiten servir con sus propios camiones y en el mismo día los pedidos de comestibles en Los Ángeles y Seattle. Además ha instalado unos mini almacenes en las plantas de Procter & Gamble para enviar él directamente los productos a los consumidores, sin tener que pasar por los grandes almacenes. Para reducir también los fallos en los envíos y mantener la satisfacción de su clientela, ha colocado taquillas en algunos outlets para que los consumidores puedan recoger allí sus pedidos.

Amazon sabe dónde juega. Tiene ganada a los comercios la batalla del catálogo de productos y poco a poco va mejorando el servicio y la calidad de sus envíos para competir directamente con la inmediatez de la tienda de barrio.